El analista económico Amílcar Ferreira brindó un crudo diagnóstico sobre el impacto de la coyuntura global en la economía paraguaya, destacando que el reciente incremento sostenido en los precios de los combustibles generará un efecto dominó insalvable. “Somos importadores totales, tomadores de precio en el mercado internacional”, explicó Ferreira en “El Programa Ese”, señalando que el encarecimiento de los derivados del petróleo es transversal a todos los bienes y servicios debido a los costos logísticos.
La raíz de esta crisis se encuentra en las tensiones geopolíticas, como los bloqueos parciales en el estrecho de Ormuz y la persistente guerra en Ucrania, que han consolidado el precio del barril por encima de los USD 100. Ante esto, el economista proyecta una inminente presión inflacionaria, recordando el escenario de 2021 cuando la inflación en Paraguay saltó de un histórico 4% a un alarmante 10%. “Hay una alta probabilidad de que eso vuelva a ocurrir”, manifestó a La Tribu 650 AM.
Para mitigar el enorme golpe, Ferreira propone una intervención estratégica inmediata por parte del Estado. Específicamente, sugirió que la entidad Petróleos Paraguayos (Petropar) deje de subsidiar la venta de combustible al público general, ya que esto agota demasiado rápido las reservas económicas de la nación. En su lugar, recomendó blindar todo este stock de carburantes para garantizar el abastecimiento exclusivo del transporte público de pasajeros. Esta medida buscaría proteger a la población más vulnerable de nuestra sociedad, con el fin de evitar, por un tiempo verdaderamente prudencial, la muy temida suba tarifaria del pasaje diario.
Hay una grave alerta de deuda. Otro síntoma preocupante es el creciente nivel de endeudamiento familiar. Según el analista, el uso constante de las tarjetas de crédito se disparó un 22% el año pasado, en un marcado y claro contraste con el nivel de crecimiento económico del país, que fue de apenas el 6%. Este particular fenómeno responde de manera directa a toda la inflación registrada en la canasta básica familiar, fuertemente ilustrada por la dura subida del 18% en el precio de la carne. Con el encarecimiento adicional del combustible, Ferreira advierte que las familias van a seguir apelando constantemente al crédito para intentar mantener a flote su nivel actual de vida, lo que finalmente derivará en unas numerosas “tarjetas reventadas” durante los próximos y difíciles meses para la población.
Sobre el comportamiento actual del dólar, el especialista explicó que la moneda estadounidense experimentó una fuerte caída del 17% a nivel enteramente local. Esto obedece a diversos factores de orden externo, como lo es la dura guerra comercial impulsada por la actual administración de Donald Trump, y grandes factores internos, como el sólido ingreso anual de unos cincuenta mil ciudadanos extranjeros que inyectan enormes divisas, sumado por supuesto a una visible pasividad del Banco Central del Paraguay (BCP).
Finalmente, Ferreira alertó sobre muy oscuros nubarrones en todo el horizonte agrícola paraguayo. Se está anticipando una gravísima escasez mundial de varios fertilizantes claves para la gran zafra que debe iniciar puntualmente en el mes de septiembre, lo que encarecerá de una forma aún mayor la indispensable producción nacional de alimentos. Ante este oscuro y complejo panorama de enorme incertidumbre global, el respetado economista fue totalmente categórico al instar rápidamente a toda la ciudadanía a implementar una inmediata y estricta racionalización. “Es momento de ser muy prudentes, evitar los grandes traslados innecesarios y empezar a cuidar muchísimo el presupuesto familiar”, concluyó, dejando claro que el país se enfrenta a unos meses que demandarán una enorme disciplina financiera, un control exhaustivo del gasto doméstico y mucha austeridad frente a los embates de una economía mundial altamente volátil que no da tregua a los mercados emergentes como el paraguayo.
EN 30 SEGUNDOS
Impacto económico paraguayo
El analista Amílcar Ferreira advierte que la economía paraguaya enfrenta una inminente crisis debido a factores globales como conflictos geopolíticos y altos precios del petróleo.
Este encarecimiento transversal amenaza con disparar la inflación al diez por ciento, replicando el escenario del año 2021.
Además, la suba de la canasta básica agrava el endeudamiento familiar mediante tarjetas de crédito. Ante la caída del dólar y la próxima escasez de fertilizantes que encarecerá los alimentos, el experto sugiere que el Estado subsidie exclusivamente el transporte público y urge a la ciudadanía a aplicar una estricta austeridad en su presupuesto doméstico.


