El juez penal de garantías Humberto Otazú asestó un revés clave a la estrategia defensiva del presidente del banco Atlas, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar, al rechazar con costas los incidentes y recursos planteados para frenar el avance de la causa por presunto lavado de dinero. La resolución desestima tanto el incidente contra la querella adhesiva de la Conmebol como la reposición contra la providencia de imputación, y confirma la realización de la audiencia de imposición de medidas cautelares para el próximo 15, a las 8:30.
El magistrado resolvió no hacer lugar a todas las presentaciones de la defensa, encabezada por Alcides Cáceres Ibarra, Tarek Tuma Marín y Héctor Cáceres Rodríguez, y dispuso la remisión de la apelación al tribunal especializado en Delitos Económicos. Igual criterio aplicó a los demás imputados: Jorge Enrique Vera, Celio Tunholi, Eleno Martínez Duarte y José Miguel Páez.
La investigación, impulsada por la Conmebol y llevada adelante por los fiscales Jorge Arce Rolandi, Francisco Cabrera y Verónica Valdez, atribuye a directivos del banco Atlas la facilitación de operaciones que habrían permitido a Nicolás Leoz movilizar fondos millonarios sin activar controles antilavado ni reportar operaciones sospechosas al Banco Central.
Según la acusación, se utilizaron instrumentos como CDAs y fideicomisos para canalizar recursos de origen presuntamente ilícito, incluso cuando el exdirigente ya contaba con orden de captura internacional en el marco del FIFA-Gate. La Conmebol reclama unos USD 15 millones. El Ministerio Público solicitó medidas como prohibición de salida del país, comparecencia para firma periódica y fianza.








