Economía

Energía al límite: “La demanda aumenta y faltan decisiones”

Como cierre de la serie sobre energía publicada domingo a domingo en las páginas de La Tribuna, presentamos una entrevista con César Addario Soljancic. A lo largo de sus artículos, el economista compatriota fue trazando un diagnóstico técnico y estratégico sobre el futuro energético del Paraguay, sus limitaciones y oportunidades.

| Por La Tribuna
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César Addario Soljancic, economista, vicepresidente de Exor Investment Latam.

En este diálogo, Addario, asesor del presidente salvadoreño Nayib Bukele y vicepresidente de Exor Investment Latam, sintetiza los principales ejes de su análisis y advierte sobre las decisiones urgentes que el país debe encarar para no perder su ventaja energética.

Doctor Addario, usted advierte que el país está cerca de un punto crítico en energía. ¿Qué es lo más urgente hoy?

El crecimiento compuesto de la demanda interna al 16% anual sostenido desde 2023, combinado con la variabilidad hidrológica extrema que ya vivimos en 2025-2026, producimos ≈70 TWh/año y consumimos solo ≈18 TWh, la brecha se cierra rápidamente. Sin acciones estructurales antes de 2028-2029, el déficit energético será estructural y obligará a importar energía térmica cara o a racionar. No es una proyección especulativa: es extrapolación de series históricas de Ande y del sector industrial/maquila/data centers.

Si tuviera que señalar una medida concreta para mejorar Itaipú en el corto plazo, ¿cuál sería?

La repotenciación de las 20 unidades existentes. Cada turbina Francis actual opera a 700 MW nominales. Con actualización de rodetes, generadores, transformadores y sistemas de control (tecnología ya probada en varias represas alrededor del mundo como Clover Hydro Station de Australia o Folgefonn en Noruega), se puede llevar cada unidad a 900 MW sin modificar la estructura civil ni el embalse. Eso entrega +4.000 MW de potencia firme adicional. El Capex se recupera con las tarifas de energía post-2023 que ya corresponden a Paraguay. Cronograma realista: inicio de obras 2026, primera turbina repotenciada 2029, todas listas hacia 2033.

Usted habla de sumar nuevas turbinas en Itaipú. ¿Eso es realmente viable o estamos ante una idea difícil de concretar?

Sí, es viable. Existe espacio físico comprobado entre el vertedero y la casa de máquinas actual para instalar dos unidades adicionales de ≈700 MW cada una (potencialmente 800-900 MW con tecnología actual). Brasil ya validó técnicamente la viabilidad hidráulica y estructural en estudios conjuntos previos. Sumando repotenciación (+4.000 MW) y dos turbinas nuevas (+1.400-1.800 MW), Itaipú podría alcanzar 19.400-20.000 MW de potencia instalada. Eso nos devolvería el liderazgo mundial y generaría energía suficiente para atraer cargas intensivas (aluminio verde, hidrógeno, centros de datos de hyperscale) sin comprometer el suministro doméstico.

Pasando al Anexo C y la renegociación de la tarifa, ¿qué debería cambiar para que Paraguay pueda invertir en su futuro energético?

La tarifa debe incorporar dos componentes claros: (1) costo real nivelado de generación (LCOE) ajustado por inflación y tipo de cambio, y (2) un cargo explícito de reinversión (por ejemplo 15-20% adicional) destinado a un fondo binacional o paraguayo para diversificación: solar utility-scale en Chaco, hidrógeno verde vía electrólisis, almacenamiento por bombeo y baterías, y refuerzos de transmisión 500 kV. Si logramos que ese cargo de inversión se destine íntegramente a activos nuevos en Paraguay, generamos un flujo de caja interesante sin subsidiar al consumidor final.

En el caso de Yacyretá, ¿qué potencial real tiene hoy y qué está faltando para aprovecharlo mejor?

Completar Aña Cuá (3 turbinas ≈276 MW) es lo mínimo urgente. Pero el diseño permite hasta 10 turbinas en total. Con cota plena y 10 unidades, Yacyretá superaría los 5.000 MW. Paraguay puede financiar su contraparte con cesión de energía; Argentina debe honrar su parte o acepta la venta de su bloque a precio de mercado. El pasivo histórico de ≈4.000 millones USD debe resolverse en paralelo, con una ingeniería financiera al estilo Finelly.

Hoy Ande es cuestionada por su modelo. ¿Debe seguir como está o necesita un cambio de fondo?

Ande debe evolucionar hacia un Operador Independiente del Sistema (OIS) con funciones de planeamiento, despacho económico, operación del sistema interconectado, mantenimiento de la red troncal 500/220 kV y garantía de acceso universal. Generación, distribución y comercialización se abren a privados y cooperativas bajo reglas reguladas por la Coner. Eso elimina el conflicto de interés actual (comprar caro en sequía y vender barato a Brasil) y permite eficiencia operativa real.

Si Paraguay hace bien las cosas, ¿cómo debería verse su matriz energética en 2050?

≈40 GW instalados totales: 60-65 % hidro (Itaipú repotenciada +2 unidades, Yacyretá plena, Corpus si avanza, pequeñas centrales), 20-25 % solar + almacenamiento (Chaco y Este), 10 % eólico sur + bioenergía (bagazo, forestal), y el resto, bombeo reversible y, eventualmente, sería más que nunca algo de punta óptima un SMR nuclear hacia 2040-2045 si la demanda lo justifica. Matriz 100 % renovable con alta resiliencia a sequías gracias a diversificación y almacenamiento. Exportación neta de 30-40 TWh/año a precio de mercado regional.

César Addario concluye:

“La ingeniería ya existe. Las tecnologías están maduras. Lo que falta es secuencia de decisiones políticas y ejecución sin dilaciones. Paraguay tiene la materia prima energética más valiosa del Cono Sur: no podemos seguir desperdiciándola”.

Próxima saga del doctor Addario en La Tribuna: “Candados constitucionales para la estabilidad fiscal en Paraguay”.

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