El sector ganadero paraguayo ratificó su postura de mantener la vacunación contra la fiebre aftosa como pilar del estatus sanitario nacional, al tiempo de expresar preocupación por la disminución del stock bovino y la rentabilidad del productor. Así lo afirmó Daniel Prieto, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), durante una entrevista concedida a La Tribu 650 AM, donde analizó la situación sanitaria y económica del negocio ganadero.
El titular del gremio sostuvo que Paraguay ya cuenta con un reconocimiento internacional como país libre de aftosa con vacunación, condición que, según explicó, permitió consolidar la apertura de mercados exigentes. En ese contexto, defendió la continuidad del esquema actual y advirtió que aún existen etapas pendientes antes de evaluar la eliminación de la inmunización.
Prieto remarcó que el estatus sanitario se construyó a partir de una alianza público-privada entre el sector productivo y las instituciones sanitarias, modelo que calificó como exitoso y que, a su criterio, debe mantenerse. Señaló que esta articulación permitió alcanzar estándares que hoy posicionan a Paraguay como proveedor confiable de carne a nivel internacional.
El dirigente destacó además la participación directa del productor en las campañas sanitarias, lo que posibilita sostener niveles elevados de cobertura. Según explicó, el sistema paraguayo cuenta con un fuerte involucramiento del sector privado, con productores que colaboran activamente en las tareas de vacunación y control sanitario.
En ese sentido, subrayó que Paraguay registra niveles de inmunidad superiores al 97% y 98%, cifras que consideró determinantes para mantener la confianza de los mercados. También indicó que el modelo paraguayo se caracteriza por ser uno de los más económicos de la región, lo que facilita su implementación y continuidad en el tiempo.
Prieto afirmó que estos resultados responden a la conciencia sanitaria del productor, quien participa activamente en las campañas. A su criterio, esta convicción del sector primario permitió consolidar un esquema sanitario sólido y con altos niveles de cumplimiento, aspecto clave para sostener la competitividad de la carne paraguaya.
Más allá del aspecto sanitario, el presidente de la ARP se refirió a la reducción del hato ganadero, fenómeno que atribuyó a múltiples factores. Entre ellos, mencionó la falta de una transmisión adecuada de precios hacia el productor, lo que impacta directamente en la rentabilidad del negocio y desincentiva la expansión del stock.
Según señaló, actualmente existe una brecha entre el valor del producto final y lo que recibe el sector primario. “Hoy vemos una injusticia en la transmisión de precios”, expresó, al referirse a la situación del mercado de la carne y sus efectos sobre la producción.
En ese contexto, Prieto mencionó iniciativas impulsadas por el sector que buscan acortar la cadena comercial y acercar la carne directamente desde la finca al consumidor. Explicó que este tipo de acciones permite reducir costos y generar una señal sobre la situación del productor.
De acuerdo con lo señalado, este esquema de comercialización directa puede implicar reducciones cercanas al 25% en el precio final al consumidor, aunque reconoció que se trata de experiencias puntuales y no de alcance masivo. No obstante, sostuvo que estas acciones reflejan la necesidad de mejorar la ecuación económica del negocio ganadero.
El presidente de la ARP insistió en que el desafío del sector pasa por sostener el estatus sanitario, recuperar el hato y mejorar la rentabilidad del productor. En ese marco, consideró que mantener la vacunación contra la fiebre aftosa es fundamental para evitar riesgos y consolidar la presencia de Paraguay en los mercados internacionales.
Finalmente, Prieto reiteró que el modelo sanitario paraguayo es uno de los principales activos del país y que cualquier cambio debe ser evaluado con cautela. A su criterio, la prioridad debe ser fortalecer los cimientos del sistema actual, garantizar la estabilidad del sector productivo y generar condiciones que permitan recuperar el stock bovino nacional.


