Si la Justicia confirma las acusaciones por lavado de activos en el caso Atlas, tanto su presidente, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar (esposo de Natalia Zuccolillo, directora de Abc Color), como los miembros del Directorio del banco enfrentan un escenario penal de alta gravedad, con penas que podrían alcanzar hasta 10 años de prisión, según dispone el Código Penal. La causa, impulsada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), se sustenta en operaciones financieras realizadas con fondos vinculados al fallecido dirigente Nicolás Leoz, en el marco de un esquema que el Ministerio Público considera presuntamente ilícito.
De acuerdo con la imputación fiscal, las autoridades del banco habrían aprobado en el 2016 la constitución de fideicomisos por montos millonarios —uno superior a G. 23.000 millones y otro de USD 2,1 millones— utilizando recursos provenientes de cuentas personales de Leoz, pese a las alertas públicas y judiciales vigentes tras el escándalo del FIFA-Gate. Estas estructuras no solo habrían garantizado beneficios económicos para los destinatarios finales, sino también generado lucro para la entidad financiera.
Los fiscales de la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción sostienen que las operaciones configuran el delito de lavado de activos, tipificado en el artículo 196 del Código Penal, especialmente en su forma agravada, cuando existe actuación comercial o participación en esquemas continuados. En esta perspectiva, la eventual condena implicaría la aplicación de la pena máxima prevista por la ley, en un caso que pone bajo escrutinio la responsabilidad penal de actores clave del sistema financiero nacional.


