El “II Encuentro de Alto Nivel de la Red de Infraestructura y Transporte del Consenso de Brasilia” congregó en la capital uruguaya a representantes de 12 países de América del Sur. La representación paraguaya estuvo a cargo de Julio Ríos, encargado de despacho de la Dirección de Planificación Vial del MOPC.
La cumbre regional desarrolló una nutrida agenda que incluyó mesas técnicas, exposiciones y espacios de diálogo directo entre ministros de Transporte, Obras Públicas y autoridades de relaciones exteriores. En este escenario de integración, Paraguay presentó el progreso de sus principales apuestas en materia de conectividad e infraestructura, entre las que destacan, las obras viales en ejecución en el Chaco paraguayo; el avance del puente de integración en Carmelo Peralta; los accesos viales asociados a cargo de la cartera estatal y el megaproyecto del Corredor Bioceánico.
Una inyección millonaria para conectar el Chaco
Durante su exposición ante los delegados de las diferentes naciones sudamericanas, el representante paraguayo dimensionó el alcance económico y territorial de las obras que está impulsando el país.
“Estamos hablando de una inversión de aproximadamente USD 1.200 millones para conectar 531 kilómetros de carretera que atraviesa el Chaco paraguayo”, afirmó Ríos.
Integración regional y competitividad comercial
El encuentro también fue el escenario elegido para presentar el nuevo Observatorio de Infraestructura en América del Sur, una herramienta estratégica diseñada para centralizar la información sobre carreteras, puertos, aeropuertos y sistemas de transporte intermodal, dotando a los países de una visión logística global.
Para Paraguay, la apuesta es clara, ya que una vez culminadas las obras, el Corredor Bioceánico hará realidad la conexión terrestre entre los océanos Atlántico y Pacífico. Esta ruta no solo fortalecerá la conectividad regional, sino que contempla una drástica reducción en los tiempos de transporte y un ahorro logístico estimado en 4.000 millas náuticas para las rutas comerciales.
Con estos avances, Paraguay busca dejar atrás su condición de país mediterráneo para consolidarse definitivamente como un eje logístico estratégico para el comercio sudamericano e internacional.


