El sector farmacéutico de nuestro país atraviesa una situación crítica que podría desencadenar una severa crisis sanitaria. En una entrevista con el programa “Espresso Informativo” de La Tribu 650 AM, Gerardo García, presidente de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica (Cifarma), expuso la dura realidad de los proveedores ante el atraso sistemático en los pagos por la provisión de medicamentos e insumos médicos esenciales al Estado.
Durante la charla, García indicó que la deuda gubernamental alcanzó los USD 800 millones al cierre del pasado diciembre del 2025. De este monto, USD 600 millones corresponden a compromisos ya documentados, mientras que USD 200 millones continúan en proceso administrativo.
En enero, el gremio mantuvo una reunión con el ministro de Economía y Finanzas (MEF) Carlos Fernández Valdovinos, quien reconoció la magnitud de la deuda y se comprometió a realizar un pago inicial de G. 1.000 millones (unos USD 150 millones) a distribuir entre enero, febrero y marzo. Aunque no resuelve el problema de fondo, ya que el sector valoró este desembolso como un importante alivio financiero inmediato. Para saldar el remanente, el Gobierno propuso implementar el factoraje o “factoring”. Esta herramienta, avalada por el presupuesto vigente, permitiría a las empresas vender sus facturas al sector bancario.
Al contar con el respaldo estatal, estas operaciones se negociarían como deuda soberana, reduciendo el costo financiero. Sin embargo, García indicó que este mecanismo aún no se activa. Existe preocupación ante el rumor de que el Estado solo habilitaría USD 160 millones para este fin, cifra inferior al 20% de la deuda total y considerada inviable, ya que las farmacéuticas requieren que se cubra al menos el 50% para lograr sostenibilidad económica de las empresas.
El titular de Cifarma recordó que ya utilizan el factoraje con el Instituto de Previsión Social (IPS). Si bien permite una rápida capitalización, implica altos costos financieros.
En el caso del IPS, lograron que la previsional absorba cerca del 3% anual de los intereses en compensación por sus propios atrasos, cubriendo así casi la mitad de lo que cobran los bancos. No obstante, el desfase es cada vez más profundo en el Ministerio de Salud, cuyo presupuesto actual de USD 470 millones para medicamentos (Rubro 350) resulta insuficiente, pues excluye compras millonarias por amparos judiciales, mayormente para costosos fármacos oncológicos. Finalmente, García advirtió que la demanda creció por nuevos hospitales. Salud compra por 50 millones de dólares mensuales, pero Economía solo paga la mitad.
García exigió previsibilidad para cumplir a sus proveedores y concluyó con tono tajante: “Si el Estado restringe las compras solo a lo presupuestado, habrá una escasez masiva de medicinas en julio”, afectando a miles de pacientes en todo el país de una manera muy drástica e inevitable.


