Economia

Hambre Cero: analizan ajustes en pagos y apoyo a mipymes

El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) analiza posibles ajustes en el funcionamiento del programa Hambre Cero con el objetivo de mejorar los mec…

| Por La Tribuna
El programa Hambre Cero busca fortalecer la participación de mipymes en la provisión de alimentos para el sistema educativo.

El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) analiza posibles ajustes en el funcionamiento del programa Hambre Cero con el objetivo de mejorar los mecanismos de pago y fortalecer la producción de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) que participan en la provisión de alimentos para el sistema educativo.

El programa Hambre Cero se consolidó como una de las principales políticas públicas con impacto directo en la economía de las mipymes paraguayas. En ese marco, autoridades del Ministerio de Industria y Comercio evalúan mejoras orientadas a optimizar los plazos de pago y fortalecer la capacidad productiva de las empresas que forman parte de la cadena de abastecimiento.

Desde la institución señalaron que el objetivo es facilitar la participación de los pequeños y medianos proveedores dentro del sistema de compras públicas, considerando que muchas de estas empresas enfrentan desafíos financieros y logísticos al asumir contratos de mayor escala.

Uno de los aspectos que se encuentran bajo análisis es el sistema de pagos a los proveedores. Para las mipymes, los plazos de cobro pueden representar una dificultad importante, ya que requieren capital de trabajo para sostener la producción, la logística y la provisión constante de alimentos a las instituciones educativas.

Por ese motivo, el MIC estudia mecanismos que permitan agilizar los desembolsos o generar herramientas de apoyo que faciliten el financiamiento de las empresas participantes. La intención es evitar que las demoras en los pagos afecten la continuidad del abastecimiento o la estabilidad financiera de los proveedores.

El programa también plantea un desafío productivo para el sector. Las mipymes deben adaptarse a mayores volúmenes de producción, cumplir con estándares sanitarios y garantizar la calidad de los alimentos entregados en las escuelas.

Dentro de este esquema, la participación de las pequeñas empresas se volvió cada vez más relevante. A partir de este año, el porcentaje mínimo de compras públicas destinadas a mipymes dentro del programa aumentó del 5% al 10%, lo que amplía las oportunidades de negocio para el sector.

Esta ampliación implica un movimiento económico importante para los proveedores locales, ya que el programa moviliza una demanda sostenida de productos alimenticios en todo el país. De esta manera, Hambre Cero no solo cumple una función social vinculada a la alimentación escolar, sino que también se convierte en una plataforma de desarrollo para la producción nacional.

Las autoridades consideran que fortalecer la presencia de las mipymes dentro del programa permite dinamizar la economía local, generar empleo y promover la formalización de pequeños emprendimientos.

En ese sentido, el análisis de ajustes en los mecanismos de pago y en la organización de la producción apunta a consolidar un modelo que combine impacto social con desarrollo económico.

La meta es que el programa continúe garantizando la alimentación de los estudiantes, pero al mismo tiempo impulse el crecimiento de las empresas paraguayas que participan en la cadena de suministro.

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