Preocupada por la situación que atraviesan varias empresas, lacon el sector vial que, según el gremio, asciende a unos USD 770 millones actualmente.
La Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), convocó a referentes de diferentes medios de prensa para expresar su preocupación sobre la millonaria deuda que mantiene el Estado paraguayo con las empresas vialeras y que “se va acumulando cada vez más de manera peligrosa”, según señaló el presidente del gremio, ingeniero Paul Sarubbi.
El mismo indicó que el sector vial es consciente de la importante tarea que viene realizando el Poder Ejecutivo para que el país obtenga el reconocimiento internacional por el buen desempeño económico, como el doble grado de inversión y la aprobación de prestigiosas firmas calificadoras de riesgo como la Moody’s y la Standard & Poor’s.
Sin embargo, el problema surge a nivel interno ya que existen empresas que están aguardando el cobro de sus trabajos terminados hace ya casi dos años y no es posible que se obtengan certificaciones internacionales a costa de empresas nacionales. Dentro del gremio hay empresas de diferente porte y algunas tienen la capacidad financiera como para aguantar tres o cuatro meses sin cobrar. Pero cuando la deuda sobrepasa los un año y más, la situación de estas se complica bastante y hay empresas locales que ya están cerrando y otras a punto de cerrar como consecuencia de la falta de pagos por parte del Estado.
Para Sarubbi, la falta de pago no se debe a una falta de liquidez precisamente sino a la necesidad de mantener los índices por debajo de los ratios que exigen los organismos multilaterales a fin de no sobrepasar el déficit fiscal en 1,5% del PIB, razón por la que no se apela a la ampliación presupuestaria para cumplir los compromisos con las vialeras.
Según la Cavialpa, el déficit presupuestario hoy asciende a unos USD 770 millones de los cuales USD 400 millones son obras en curso; USD 250 millones corresponden a certificados de obras ya terminadas y USD 120 millones son intereses no reconocidos por el actual gobierno pero que corresponden el pago.
El problema actual es que el Poder Ejecutivo no visualiza o gestiona una solución de corto, mediano ni largo plazo, mientras que las empresas ya agotaron sus líneas crediticias ya sea con bancos, proveedores, trabajadores e incluso por maquinarias.
El Gobierno todos los meses paga a las empresas, pero para tener un ejemplo práctico, paga 50 millones al mes, cuando que al mes las obras generan compromisos de pago por 70 millones. Entonces, el Gobierno no cubre la deuda total generada por nuevas obras y mucho menos cubre las deudas acumuladas y esto hace que la deuda se torne en una peligrosa “bola de nieve”, manifestó Sarubbi.
Añadió que si una empresa no cobra del Estado, se corta la cadena de pagos que no tiene condiciones de esperar y esto podría provocar una cesantía laboral de enormes proporciones.
El sector vial llegó a emplear alrededor de 305.000 trabajadores incluidos paraguayos que estaban fuera del país y que volvieron tras la generación de nuevos empleos que se dieron con los proyectos viales que el Gobierno encaró en los últimos años. Pero, actualmente la cifra ya bajó a unos 280.000 puestos y otros 100.000 puestos están seriamente comprometidos si las 80 empresas que dependen del presupuesto del Estado no reciben una respuesta inmediata del Gobierno, sostuvo el titular de la Cavialpa.
Como posibles salidas, la Cavialpa propone el desembolso inmediato de certificados de obras y compromisos que ya están en condiciones de ser pagados. Asimismo, realizar una reprogramación presupuestaria utilizando la disponibilidad del presupuesto exclusivamente para obras en curso, no obras nuevas. Y, finalmente, una ampliación presupuestaria, para garantizar la finalización de los proyectos en curso.
“En resumen, estamos tratando de llegar a una solución con el Gobierno, a esta disyuntiva que estamos viviendo de la deuda del Estado con las empresas. Por un lado pasamos del 2025 al 2026 con una deuda acumulada importante de más de USD 200 millones, más USD 100 millones de intereses. Y lo que más nos preocupa en realidad es ver que el presupuesto 2026 también es insuficiente para las obras que están en ejecución y si a eso se suma la deuda acumulada vemos que el tamaño de la deuda es sumamente grande y las empresas ya no pueden aguantar”, explicó el presidente de la Cavialpa Paul Sarubbi.

