Economia

López Arce destaca que la formación técnica corta ofrece mayor salida laboral

El especialista analizó la brecha entre el sistema educativo y la oferta laboral, señalando que los oficios y la programación con inglés son las llaves para salarios competitivos en la era de la IA.

| Por David Martinez
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Enrique López Arce, experto en empleos.

La inversión en capital humano se posiciona como el motor fundamental para reducir los índices de pobreza y potenciar el crecimiento macroeconómico del Paraguay en un contexto global cada vez más exigente.

El análisis de la evolución del mercado laboral en los últimos 25 años revela una brecha persistente con el sistema educativo que requiere una intervención estratégica inmediata. Aunque la fuerza de trabajo con algún grado de instrucción universitaria ha crecido de manera sostenida, el desafío actual reside en redireccionar la formación académica hacia las áreas técnicas y tecnológicas que demanda la nueva economía del conocimiento.

El impacto de la educación en la reducción de la pobreza

Durante una entrevista detallada para el programa El programa ese por La Tribu 650 AM, el especialista en empleo Enrique López Arce subrayó que existe una relación científica directa entre el nivel educativo alcanzado y la escala salarial.

Al observar las estadísticas recientes, el profesional señaló que mientras la población sin estudios superiores enfrenta un índice de pobreza del 32 por ciento, aquellos que completaron al menos trece años de formación reducen ese riesgo a apenas un 3 por ciento. “A mayor nivel educativo hay más oportunidades de empleo y hay mejor salario, esto es un fenómeno no solo paraguayo, sino mundial”, explicó el experto.

El auge de los bachilleratos técnicos frente a las humanidades

El especialista manifestó que la configuración de la fuerza de trabajo paraguaya ha tenido avances significativos, pasando de un 10 por ciento de personas con estudios superiores en el año 2000 a un 30 por ciento en la actualidad.

No obstante, advirtió que la mayoría de los jóvenes paraguayos continúa optando por bachilleratos en ciencias sociales o humanidades por una cuestión de tradición académica, cuando la demanda real del mercado se inclina con fuerza hacia los bachilleratos técnicos. “Necesitamos más bachilleratos técnicos versus los bachilleratos de ciencias sociales o humanísticos, las oportunidades de empleo son mucho mayores en los primeros”, puntualizó el especialista Enrique López Arce.

Carreras técnicas cortas: Menos deserción y mejores ingresos

Ante un escenario donde el tiempo y el costo de la educación pueden ser barreras insalvables para muchas familias, el consultor recomendó considerar las carreras técnicas cortas como una vía de inserción rápida y rentable. Citando análisis de organismos internacionales de desarrollo, explicó que estos trayectos formativos de máximo dos años presentan índices de deserción mucho menores que las carreras universitarias tradicionales.

“Cuando tenés ya un oficio, tu salario es más alto que si sos estudiante universitario nomás, y conseguís más rápido empleo cuando quedás sin él”, argumentó el profesional.

Revalorización de los oficios en la era tecnológica

Esta visión se refuerza con la demanda estacional y especializada de servicios que el mercado local no logra cubrir de manera satisfactoria. El experto mencionó que oficios como la refrigeración, la plomería o la electricidad están generando hoy ingresos superiores a muchas profesiones administrativas, a pesar de que todavía carecen de atractivo aspiracional para ciertos sectores.

“En verano buscar un técnico de aire acondicionado es una odisea y te cobran lo que quieren, los técnicos son los que meten más dinero en el bolsillo hoy en día”, destacó Enrique López Arce, instando a desmitificar la carga social negativa de los trabajos manuales calificados.

Programación e inglés: La llave al mercado internacional

En el contexto urbano y bajo la influencia creciente de la inteligencia artificial, la inversión en capital humano debe apuntar necesariamente a la sofisticación tecnológica y lingüística. López Arce señaló que potenciar el conocimiento en programación y el dominio del idioma inglés permite que el talento paraguayo trascienda las fronteras físicas y compita por salarios en divisas extranjeras desde sus hogares.

“Invertir en capital humano significa potenciar todo lo que tiene que ver con programación e inglés para que las nuevas generaciones tengan el mercado laboral internacional”, afirmó el especialista en empleo.

Microempresas y la lucha contra la usura financiera

Finalmente, el consultor analizó la estructura empresarial predominante, indicando que la economía paraguaya se sostiene fundamentalmente sobre microempresas que requieren un apoyo financiero formal y accesible. En este sentido, resaltó la importancia de fomentar el crecimiento de estos pequeños emprendimientos y combatir el acceso a créditos usurarios que asfixian el capital de trabajo de los comerciantes.

“Nuestra economía es de microempresas, hay que ayudarle a la gente a que vaya subiendo y uno de los principales cánceres es que nos enamoramos de los usureros”, sentenció el especialista Enrique López Arce.

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