Nuestro país atraviesa uno de sus mejores momentos en los mercados financieros internacionales. Las últimas emisiones de bonos soberanos, además de lograr una colocación exitosa, despertaron un interés que superó ampliamente la oferta disponible, dejando a inversores sin posibilidad de comprar. Para el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, la señal es clara: “Hay gente ansiosa por adquirir activos paraguayos”.
En la operación más relevante, el país emitió el equivalente a USD 1.000 millones en guaraníes a 12 años de plazo, con una tasa del 8,5%, un récord para este tipo de instrumentos en moneda local. A ello se sumó la reapertura de bonos en dólares por USD 300 millones, con vencimiento en el 2055 y una tasa del 6%. En total, la demanda superó los USD 3.800 millones, muy por encima de lo finalmente adjudicado.
El ministro vinculó este resultado al doble grado de inversión obtenido en los últimos años, tras las mejoras otorgadas por Moody’s Ratings y Fitch Ratings. A su entender, la confianza construida sobre la estabilidad macroeconómica y el cumplimiento de compromisos permitió acceder a mejores condiciones de financiamiento.
Fernández Valdovinos sostuvo que el Estado ya abrió la puerta y que ahora el sector privado debe aprovechar esta ventana. Señaló que el mercado internacional está atento a eventuales emisiones corporativas paraguayas, especialmente del sector financiero, que podrían salir inicialmente en dólares y a plazos más cortos.
La estructuración contó con el acompañamiento del banco global Citi, cuya red internacional ayudó a canalizar la fuerte demanda. Para el Gobierno, el resultado confirma que Paraguay dejó de ser una promesa y se consolida como un emisor confiable en el escenario global.


