Fin de la novela. La Contraloría General de la República (CGR) confirma que la adjudicación de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de la banda 5G a la empresa Nubicom Paraguay SA se ajusta al marco de discrecionalidad técnica y administrativa.
La Contraloría puso punto final a las informaciones distorsionadas de grupos interesados que pretendían instalar la versión de que el proceso de llamado a licitación y adjudicación de la banda 5G, por parte de la Conatel, estuvo salpicado de irregularidades.
“No estamos recomendando que se revoquen, ni se anulen, ni se suspenda este proceso”, señaló categóricamente el contralor general de la República, Camilo Benítez, tras ser consultado sobre el resultado de las evaluaciones realizadas a la adjudicación de la banda 5G a la empresa Nubicom SA.
El informe final de la evaluación al citado proceso licitatorio, sostiene que “la adjudicación a favor de Nubicom Paraguay SA (sic) se circunscribe en el marco de la discrecionalidad técnica y administrativa”.
Esto echa por tierra las dudas acerca de una supuesta manipulación de los pliegos de bases y condiciones para adjudicar la citada frecuencia, que se difundió tendenciosamente desde sectores de poder, con el único propósito de frenar el avance del importante proyecto de telecomunicaciones.
“Simplemente decimos, ya que esta empresa se comprometió a invertir en nuestro país, por favor, controle que realmente lo haga en los plazos dispuestos en el contrato. Es decir, que invierta el dinero que tiene que invertir para que puedan los usuarios del sistema adquirir la tecnología 5G cuanto antes”, manifestó el contralor.
Benítez explicó que es la Conatel la que debe encargarse del control del cumplimiento del contrato con la empresa Nubicom SA, pero indicó que en la víspera se resolvió que la Contraloría realice una fiscalización de dicho control para que efectivamente se verifique la ejecución del proyecto.
“Resolvimos ahora realizar una fiscalización especial inmediata y, para ello, designamos a seis funcionarios de dos direcciones de la Contraloría para que se trasladen a la Conatel y controle el control que hace la institución, salvando la redundancia”, expresó el titular del ente fiscalizador.
Justamente, la idea es no dejar el tema en una mera recomendación, sino vigilar que se cumpla la recomendación de controlar estrictamente el cumplimiento del contrato.
Insistió en que la instalación de los dos equipos de la Contraloría en la Conatel será de forma inmediata y que en unos meses más espera tener el reporte de los mismos sobre los avances de la empresa adjudicada. “Nosotros vamos a dar seguimiento a esto porque creemos que tiene una importancia que excede el aspecto comercial para pasar a una connotación de interés nacional; por eso es que lo tomamos con carácter prioritario”, resaltó el contralor.
Si la empresa no cumple con el contrato o lo hace en forma deficitaria, se debe rescindir y analizar la adjudicación.
“Yo creo que la consecuencia de que no se cumpla debe ser la rescisión del contrato, pero en la etapa de la ejecución del contrato y no en la etapa de la adjudicación”, finalizó Camilo Benítez.
El contralor cierra así una campaña furibunda de desinformación promovida por sectores de poder económico que tienen intereses sobre proyectos de telecomunicaciones y que a la vez manejan medios de prensa para defender sus intereses distorsionando los hechos.
Recordemos que la banda 5G es la quinta generación de redes móviles, diseñada para ofrecer una conectividad mucho más rápida y estable que sus predecesoras. Su objetivo principal no es solo mejorar el uso del móvil, sino conectar prácticamente todo, desde máquinas y objetos hasta dispositivos domésticos.



