El crecimiento sostenido del calendario internacional convirtió al deporte en uno de los motores económicos más dinámicos del año 2025, con fuerte impacto en turismo, servicios e infraestructura y unos ingresos por encima de los USD 600 millones.
Paraguay cerró el 2025 con un dato contundente: los eventos deportivos desarrollados en el país generaron USD 635 millones en ingresos. La cifra, revelada por el presidente del Comité Olímpico Paraguayo (COP), Camilo Pérez, refleja el peso económico que adquirió el sector tras más de una década de planificación estratégica.
El dirigente sostuvo que el país atraviesa “el momento de mayor crecimiento deportivo de su historia”, resultado de una política iniciada hace 12 años, cuando la prioridad fue la construcción y modernización de infraestructura. Ese primer paso permitió luego competir por la organización de grandes certámenes internacionales.
El punto de inflexión fue la realización de los Juegos Suramericanos ASU 2022, que convocaron a más de 400.000 espectadores. Las extensas filas en pabellones de gimnasia, vóley y fútbol playa evidenciaron un fenómeno social y económico que trascendió lo deportivo. Hoteles, restaurantes, transporte y comercio registraron un movimiento superior al habitual durante las jornadas de competencia.
El éxito organizativo impulsó una nueva postulación y Paraguay fue elegido sede de los Juegos Panamericanos Junior 2025. La inauguración, marcada por un espectáculo de drones inédito en el país, volvió a colocar a Asunción en el radar internacional. Las transmisiones globales reforzaron la visibilidad de la marca país y consolidaron la imagen de Paraguay como anfitrión confiable.
Ese mismo año se produjo otro hito con el debut del Rally del Paraguay WRC, que reunió a más de 210.000 espectadores y fue transmitido en 106 países. Pérez reconoció que al inicio sintió “un poco de miedo” por la magnitud del desafío, pero el resultado superó las expectativas. El país recibió el premio al Mejor Rally del Mundo, una distinción que elevó aún más el posicionamiento internacional.
Más allá del espectáculo, el impacto económico fue amplio. La llegada masiva de visitantes generó empleo temporal, dinamizó la cadena hotelera y gastronómica y fortaleció la economía local en distintas ciudades sedes. Además, las inversiones en infraestructura deportiva dejaron capacidad instalada para futuros eventos.
Gracias a ese desarrollo, Paraguay también albergó campeonatos mundiales, panamericanos y sudamericanos en disciplinas como atletismo, ciclismo, natación y gimnasia. El calendario continúa activo y el país será escenario del Mundial de Patinaje organizado por World Skate, confirmando la continuidad de esta política.
Pérez subrayó que el crecimiento estructural no tendría sentido sin los resultados de los atletas. El medallero paraguayo muestra una tendencia ascendente, acompañada de mayor preparación técnica y apoyo institucional.
Con USD 635 millones generados en un año, el deporte dejó de ser solo una vitrina competitiva para convertirse en un componente estratégico de la economía nacional. La combinación de infraestructura, organización y resultados deportivos posiciona a Paraguay como un actor relevante en el circuito internacional y proyecta un modelo donde el deporte funciona como herramienta de desarrollo sostenible.


