Productores de tomate y directivos de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) acordaron la organización de una rueda de negocios que apunta a fortalecer vínculos comerciales, garantizar rentabilidad en el campo y ofrecer precios más justos en góndolas, en un contexto de alta producción nacional y presiones de mercado.
En un paso significativo hacia la estabilidad de la cadena del tomate, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), productores y representantes de la Capasu coordinaron la realización de una rueda de negocios que busca consolidar relaciones comerciales eficientes y transparentes entre agricultores y supermercados.
La iniciativa fue sellada en una reunión encabezada por el ministro Carlos Giménez, acompañado por productores frutihortícolas y Gustavo Lezcano, presidente de la Capasu, con el objetivo específico de apuntalar el precio del tomate desde la finca hasta la góndola.
“Estamos teniendo cada vez más producción local”, subrayó Giménez, destacando que la oferta nacional crece de manera sostenida y que la rueda de negocios permitirá que ese volumen tenga destinos claros en las cadenas de distribución.
El impulso al cultivo de tomate durante temporada veraniega forma parte del Plan Nacional de Producción de Tomate, esquema que ha permitido cosechar volúmenes significativos pese a las altas temperaturas que históricamente limitaban la producción. Según datos oficiales y análisis técnicos, el rendimiento promedio superó las expectativas, manteniendo el abastecimiento interno y evitando, por ahora, la apertura de permisos de importación.
Este avance se refleja en cifras concretas: se registran más de 1,4 millones de plantas en producción, distribuidas en varias zonas productivas de la Región Oriental.
Además, eventos organizados por el MAG en plazas y mercados —como ferias de agricultura familiar donde se ofreció tomate a G. 9.000 el kilo— han servido para acercar producto directo del campo al consumidor, reduciendo intermediaciones.
No obstante, mientras en fincas y ferias el tomate ronda valores considerados razonables para productores y familias rurales, en supermercados el precio por kilo ha llegado a cerca de los G. 18.000 a G. 20.000, provocando inquietud entre consumidores y sectores comerciales.
Analistas del sector señalan que el problema no reside en la disponibilidad, sino en la forma en que los precios se encarecen a lo largo de la cadena comercial. Desde la venta en finca hasta la góndola intervienen múltiples actores, incluyendo intermediarios y márgenes adicionales, que en conjunto pueden terminar duplicando el valor final percibido por el consumidor.
Esta situación ha generado pronunciamientos de gremios de comerciantes que plantean la necesidad de habilitar importaciones ante los altos costos, argumentando que el mercado interno sería insuficiente; postura que contrasta con los datos oficiales que muestran producción estable y volúmenes disponibles.
La propuesta de rueda de negocios surge como una respuesta proactiva a estas tensiones, con la intención de mejorar los vínculos comerciales, reducir intermediaciones innecesarias y garantizar que el productor reciba un precio justo, sin que el consumidor final sea el principal afectado por los vaivenes del mercado.
Para los agricultores, la expectativa es que este esquema facilite acuerdos directos de comercialización con supermercados, fortaleciendo también la economía rural y la estabilidad de ingresos en las comunidades productoras.
En paralelo, desde Capasu se destacó que el fortalecimiento del vínculo permitirá dinamizar las operaciones comerciales y asegurar ofertas más competitivas para los consumidores, especialmente en frutas y hortalizas de alto consumo.
El planteamiento reforzado por el MAG incluye la continuidad de estrategias que han mostrado resultados positivos, como la producción en verano, ferias directas de comercialización y monitoreos permanentes de la producción nacional. Este enfoque integral busca no solo mitigar las distorsiones de precio actuales, sino sentar las bases de una cadena sostenible que beneficie a todos los eslabones.
Con esta rueda de negocios en puerta se abre un nuevo capítulo en la relación entre campo y mercado, donde la coordinación y la transparencia podrían traducirse en precios más justos, mayor acceso al producto y una agricultura nacional más vigorosa.


