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Trigo: Más del millón de toneladas lo consolidan como pilar del agro

El trigo volvió a posicionarse como uno de los cultivos estratégicos de la agricultura paraguaya. En la última zafra, el cereal alcanzó una producció…

| Por La Tribuna
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Niños nativos aparecen sonrientes junto a productos obtenidos por sus padres en sus comunidades.

El trigo volvió a posicionarse como uno de los cultivos estratégicos de la agricultura paraguaya. En la última zafra, el cereal alcanzó una producción superior a 1,2 millones de toneladas, un resultado que confirma su importancia dentro del esquema agrícola nacional, según datos del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA).

El desempeño del trigo permitió cubrir con holgura la demanda interna, estimada entre 750.000 y 800.000 toneladas anuales, y generar un excedente exportable que refuerza el ingreso de divisas al país. Este equilibrio entre abastecimiento local y colocación externa consolida al cultivo como una pieza clave dentro de la economía agrícola, especialmente en las regiones donde se integra como parte de la rotación de cultivos, señaló Alcides Villalba, coordinador del programa de investigación del Trigo del Instituto Paraguayo de Tecnología Agrícola (IPTA).

Dijo que desde el punto de vista productivo, la última zafra se caracterizó por rendimientos considerados satisfactorios en la mayor parte del territorio, con promedios que oscilaron entre 2.800 y 3.200 kilos por hectárea. Estos resultados fueron posibles gracias a condiciones climáticas relativamente favorables y a la adopción de mejores prácticas agronómicas, que permitieron optimizar el uso de insumos y mejorar la eficiencia productiva.

Si bien en algunas zonas se registraron dificultades vinculadas a heladas puntuales o a la aparición de enfermedades propias del cultivo, el balance general fue positivo. Técnicos del sector coinciden en que el trigo continúa mostrando una buena adaptación a los sistemas productivos del país, además de aportar beneficios agronómicos relevantes, como la mejora de la estructura del suelo y el control de malezas para la siguiente campaña de verano.

En el plano comercial, las exportaciones de trigo mostraron una evolución favorable. Durante los primeros meses del ciclo comercial, los envíos al exterior superaron las 170.000 toneladas, generando ingresos por encima de los USD 40 millones. Este desempeño representó un crecimiento significativo frente al año anterior y ratificó la capacidad del país para competir en mercados regionales.

Brasil se mantuvo como el principal destino del trigo paraguayo, concentrando la mayor parte de los embarques, mientras que Bolivia continuó como un mercado complementario. La cercanía geográfica y los menores costos logísticos siguen siendo ventajas clave para la colocación del cereal paraguayo, en un contexto regional donde la oferta también se ve influenciada por la producción de países vecinos.

A nivel regional, el trigo enfrenta un escenario competitivo marcado por buenas cosechas en grandes productores sudamericanos, lo que ejerce presión sobre los precios internacionales. Esta situación obliga a los productores locales a ajustar sus estrategias, cuidando los costos y priorizando la eficiencia para sostener la rentabilidad del cultivo.

El precio continúa siendo uno de los principales factores de incertidumbre para el sector. Si bien los volúmenes alcanzados son alentadores, la volatilidad del mercado internacional incide directamente en las decisiones de siembra y en la planificación de las próximas campañas. En este contexto, el acceso a información de mercado y herramientas de cobertura adquiere un rol cada vez más relevante.

Más allá de las coyunturas de precios, el trigo mantiene un valor estratégico para la agricultura paraguaya. Su inclusión en la rotación contribuye a la sostenibilidad de los sistemas productivos y permite diversificar los ingresos de los productores, reduciendo riesgos frente a eventuales dificultades en otros cultivos.

De cara al futuro, el desafío pasa por seguir mejorando los niveles de productividad, avanzar en la incorporación de tecnología y fortalecer la cadena de valor, desde la producción hasta la logística y el almacenamiento. Con estos elementos, el trigo tiene margen para seguir creciendo y consolidarse como un rubro clave dentro del desarrollo agrícola y económico del país, sostuvo el técnico.

Alvides Villalba, coordinador del programa de investigación del trigo del IPTA
Alvides Villalba, coordinador del programa de investigación del trigo del IPTA

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