Economia

Asimetrías históricas tensionan el esquema de compensaciones

Por César Addario Soljancic (*)

| Por La Tribuna

Las tres primeras entregas analizaron a la Entidad Binacional Yacyretá como proyecto estratégico y binacional: su origen en 1973, la operación parcial hasta el 2011, las asimetrías tarifarias y el impacto técnico-ambiental de una represa que aún no alcanza su diseño pleno. Con 3.200 MW instalados y deudas cruzadas millonarias, la obra sigue incompleta. En esta entrega abordamos el núcleo del problema: el laberinto financiero que condiciona su futuro.

El acuerdo Cartes-Macri del 2017 fijó la deuda de EBY en 4.084 millones de dólares, pero el Congreso argentino no lo ratificó, citando asimetrías. Críticos paraguayos argumentan que el territorio inundado (mayor en Paraguay) compensa cualquier deuda, y que Argentina se benefició desproporcionadamente.

En el 2023-2025, las disputas escalaron: Argentina pagó parcialmente 100 millones, pero adeuda más por la cesión de energía. En debates se destaca que Paraguay “carrea” la región energética, con Yacyretá cubriendo ~80% de las renovables argentinas.

Socioeconómicamente, creó 5.000 empleos directos y desarrolló ciudades como Ayolas y Encarnación.

El laberinto de las deudas: Análisis financiero preliminar

La construcción costó 11.000 millones de dólares (ajustados), con Argentina aportando el grueso. Paraguay cedió soberanía territorial valorada en miles de millones.

El Anexo C regula tarifas: Argentina pagó históricamente 17-18 USD/MWh, por debajo del valor en el mercado eléctrico mayorista argentino (estimado 20-30 USD/MWh para energía entregada por generadores, no spot donde Yacyretá no participa directamente), acumulando déficits.

El acuerdo Cartes-Macri buscaba reestructurar (Paraguay reconocía 4.000 millones pagables con energía), pero fue criticado como “deuda espuria”.

En el 2025, Milei estableció el compromiso de 28 USD/MWh para flujo de caja y amortización. Un modelo DCF (Discounted Cash Flow o Flujo de Caja Descontado) a 5 por ciento muestra que la deuda neta favorece a Paraguay si se valora el territorio perdido. Estas deudas bloquean expansiones como la maquinización de Aña Cuá, relanzada en noviembre del 2025.

(*) Economista, analista de La Tribuna y asesor económico del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.

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