El Ministerio de Salud Pública llevó adelante una jornada de tamizaje médico en el reclusorio de Guairá. Utilizaron radiografías digitales con algoritmos inteligentes para evaluar a más de 300 personas privadas de su libertad.
Con el objetivo central de frenar la diseminación de patologías respiratorias y asegurar diagnósticos oportunos en contextos de encierro, profesionales del sistema sanitario desplegaron un operativo integral de detección de tuberculosis (TB) en la Penitenciaría Regional de Villarrica.
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La iniciativa fue articulada por el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS), en labor conjunta con el equipo regional de TB, el Programa Nacional de Control del SIDA/ITS (PRONASIDA) y médicos pasantes rurales de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica.
Lectura con inteligencia artificial para diagnósticos inmediatos
Uno de los puntos destacados de la jornada fue la incorporación de radiografías de tórax con lectura computarizada asistida por inteligencia artificial (IA).
Este software especializado analiza las placas pulmonares al instante, identificando patrones y sombras compatibles con lesiones tuberculosas en cuestión de segundos.
Su aplicación garantiza alta precisión diagnóstica a bajo costo y resulta clave en recintos cerrados, donde la agilidad médica permite aislar y tratar a tiempo los casos sospechosos.
Resultados del tamizaje en la población penitenciaria
Durante el procedimiento dentro de la institución penal se alcanzaron los siguientes registros asistenciales:
329 internos completaron sus evaluaciones mediante radiografías de tórax con soporte de IA.
67 muestras biológicas fueron extraídas para análisis bacteriológico directo, tras detectar a pacientes con sintomatología respiratoria activa.
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42 pruebas diagnósticas se aplicaron para el despistaje de infecciones de transmisión sexual (ITS), a cargo de los técnicos del PRONASIDA.
Protección sanitaria dentro y fuera de la cárcel
Desde los organismos sanitarios explicaron que las penitenciarías constituyen escenarios de alto riesgo para la transmisión de bacterias respiratorias como el Mycobacterium tuberculosis.
La búsqueda activa in situ no solo protege la salud de los internos y del plantel de guardiacárceles, sino que también ejerce como barrera preventiva comunitaria para impedir que la infección alcance a los visitantes, a sus familias y a la población general.


