La prevención de la salud femenina no solo se enfoca en el cáncer de mama, sino también en la salud reproductiva. En el marco del Octubre Rosa, el médico especialista en medicina reproductiva Gustavo Manavella plantea la importancia de incluir la fertilidad en los controles y, especialmente, de conversar sobre las opciones disponibles antes de iniciar determinados tratamientos médicos.
En mujeres en edad reproductiva, la quimioterapia y otros tratamientos oncológicos pueden afectar la función de los ovarios y reducir las posibilidades de un embarazo posterior. Por eso, cuando se confirma un diagnóstico de cáncer, es importante consultar sobre la preservación de la fertilidad antes de comenzar el tratamiento, siempre que la situación clínica lo permita.
“Preservar la fertilidad no es prometer un embarazo: es preservar una posibilidad”, explica Manavella. Entre las alternativas disponibles se encuentra la congelación de óvulos, que también puede considerarse en mujeres que deciden postergar la maternidad. La indicación depende de cada caso y ninguna técnica garantiza un embarazo futuro.
Edad y las señales de alerta
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada seis personas experimenta infertilidad a lo largo de su vida. Sin embargo, muchas mujeres consultan recién cuando intentan concebir.
La edad es un factor importante, particularmente después de los 35 años. Los ciclos menstruales muy irregulares y los dolores intensos durante la menstruación también justifican una consulta, ya que pueden estar relacionados con afecciones como la endometriosis.
Cuando no se logra un embarazo, se recomienda buscar orientación médica después de 12 meses de intentos si la mujer tiene menos de 35 años, y después de seis meses a partir de esa edad. El tabaco y el sobrepeso son otros factores que pueden afectar la salud reproductiva.
El control ginecológico periódico es una oportunidad para plantear estas inquietudes, incluso si todavía no existe un proyecto de maternidad. “Ningún tratamiento es una garantía, pero sí una posibilidad, y esa posibilidad es mayor cuanto antes se consulta”, señala el especialista.
La recomendación es informarse sin alarmarse y evaluar cada situación con profesionales de salud. Así como los controles oportunos son fundamentales para detectar el cáncer de mama, conocer la propia salud reproductiva permite tomar decisiones con mayor información y anticipación.
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