Según datos del Ministerio de Salud Pública, la tasa de fallecimientos descendió de 16 a 12,6 por cada 100.000 mujeres, consolidando un avance clave en la salud pública.
De acuerdo con el reporte oficial de la Dirección General de Información Estratégica en Salud (DGIES), los decesos pasaron de 491 registrados en 2020 a 401 en 2025.
Esta baja constante refleja el impacto positivo de las campañas de concientización y el acceso oportuno a tratamientos.
Edgar Tullo, director de la DGIES, destacó que estos indicadores resultan sumamente alentadores, ya que confirman que un mayor porcentaje de mujeres está accediendo a un diagnóstico oportuno.
La importancia del diagnóstico precoz
Desde la cartera sanitaria insisten en que la detección en etapas iniciales eleva sustancialmente las probabilidades de curación y calidad de vida. Por ello, las autoridades apuntan a reforzar los siguientes pilares de prevención:
Controles anuales: Mamografías y estudios mamarios periódicos.
Fortalecimiento del sistema: Ampliación de la capacidad de respuesta en la red pública de salud.
Seguimiento continuo: Estrategias de acompañamiento integral para pacientes en tratamiento.


