Una bolsa adherida al abdomen puede cambiar la rutina de una persona, pero no significa que deba renunciar al trabajo, los viajes, las actividades sociales o los proyectos personales. Para quienes viven con una ostomía, la recuperación también implica aprender a manejar el dispositivo, cuidar la piel y adaptarse a las dudas y las reacciones del entorno.
En Paraguay se estima que alrededor de 1.700 personas son portadoras de una ostomía. El procedimiento consiste en crear una abertura en el abdomen para permitir la salida de materia fecal u orina cuando el organismo ya no puede eliminarlas por la vía habitual. La abertura se denomina estoma y se conecta, según el tipo de intervención, con una bolsa recolectora.
La cirugía puede ser temporal o definitiva. Entre las causas se encuentran determinados tipos de cáncer, obstrucciones intestinales, traumatismos y enfermedades inflamatorias, como la de Crohn y la colitis ulcerosa. En otros casos, la intervención responde a problemas del aparato urinario. La indicación depende de la enfermedad y de la situación clínica de cada paciente.
El cuidado continúa después de la cirugía
La adaptación requiere orientación para colocar y cambiar el dispositivo, mantener limpia y protegida la piel que rodea el estoma e identificar posibles complicaciones. También es importante que el paciente reciba información sobre alimentación, hidratación y la forma de retomar progresivamente sus actividades, de acuerdo con las indicaciones del equipo tratante.
La preocupación por los olores, las filtraciones o la posibilidad de que otras personas adviertan el dispositivo puede generar inseguridad y llevar al aislamiento. El desconocimiento sobre las ostomías también alimenta prejuicios que dificultan la participación social.
La información y el apoyo de la familia, los profesionales sanitarios y otras personas que atraviesan una experiencia similar pueden ayudar a enfrentar estas situaciones.
Es por eso que el Día Nacional del Paciente Ostomizado, que se recuerda cada 3 de octubre, tiene como principal objetivo contribuir a la integración a la sociedad de todos estos pacientes.
Paraguay con leyes para asistencia y provisión de insumos
En el país, la Ley N.º 4.143/2010 creó el Programa Nacional de Atención Integral al Paciente Ostomizado, con participación del Ministerio de Salud Pública, el Instituto de Previsión Social, el Hospital de Clínicas y las sanidades Policial y Militar.
La normativa contempla asistencia integral, capacitación del personal y provisión de insumos específicos. La Ley N.º 7.132/2023 también modificó disposiciones para dar a conocer la atención especializada y la gratuidad de los suplementos de ostomía, además de establecer condiciones de accesibilidad en los sanitarios de uso público.
Desde el programa dependiente del Ministerio de Salud se realizan capacitaciones para profesionales, pacientes y familiares, con participación de las regiones sanitarias. También se mantiene un registro nacional para identificar necesidades y orientar la asistencia. A estas acciones se suma la Asociación de Pacientes Ostomizados del Paraguay (Asosdelpa), que acompaña a quienes deben adaptarse a vivir con un estoma.
El acceso regular a las bolsas y otros insumos, la educación para utilizarlos correctamente y el seguimiento médico son parte del cuidado que permite prevenir complicaciones y recuperar autonomía.


