Las afecciones cardiovasculares se mantienen como la principal causa de muerte a nivel global y nacional. Sin embargo, un fenómeno llamativo en Paraguay es la frecuencia de infartos en pacientes jóvenes de entre 35 y 40 años, asociada al sedentarismo, la mala alimentación y el aumento de casos de diabetes.
“La enfermedad aterosclerótica comienza ya en la infancia. La prevención debe iniciarse en la etapa escolar y no en la fase adulta, cuando el problema ya está instalado”, explicó el Dr. César Delmás en comunicación con La Tribu 650 AM para el programa Espresso Informativo.
Hábitos de riesgo y controles anuales
El especialista enfatizó que más del 50% de los pacientes asistidos presentan sobrepeso, hipertensión o diabetes. Alertó sobre el hábito cotidiano de consumir frituras a la mañana, señalando que la actividad física diaria posee un valor terapéutico equiparable al de un medicamento.
Para la población general, el profesional recomendó:
Chequeo anual desde los 40 años: Incluye análisis de sangre, ergometría (prueba de esfuerzo) y ecocardiograma si existen antecedentes.
Prueba de lipoproteína A: Análisis de laboratorio que se realiza una sola vez en la vida y permite predecir el riesgo coronario hasta en un 80%.
¿Cuáles son las señales de alarma?
El Dr. Delmás aclaró un mito común sobre los síntomas cardíacos:
“El dolor de pecho es lo último que aparece en la cascada del evento isquémico. La primera manifestación suele ser un cansancio desproporcionado al realizar esfuerzos cotidianos, como subir una escalera”, precisó.
En el caso de las personas con diabetes, el riesgo es mayor debido a que la pérdida de sensibilidad nerviosa provoca que muchos infartos cursen de manera asintomática.
Situación del Hospital San Jorge: insumos y personal
Respecto a la operatividad del centro de referencia nacional, el director informó que una licitación en curso permitirá garantizar insumos complejos (stents, válvulas y kits para cateterismo) sin costo para los pacientes durante 15 meses.
No obstante, señaló que la principal limitante actual es la falta de personal especializado en enfermería de terapia intensiva y perfusionistas para operar en simultáneo los quirófanos disponibles.

