En Paraguay, el proyecto CUIDA Chagas superó la meta de tamizaje con más de 32.000 pruebas realizadas en cinco distritos, alcanzando el 102% del objetivo, con especial énfasis en mujeres en edad fértil. Los resultados se presentaron en Río de Janeiro.
El proyecto incorporó pruebas rápidas en las Unidades de Salud de la Familia de las zonas intervenidas para facilitar el acceso al diagnóstico. También organizó procesos de laboratorio y reforzó la capacidad de diagnóstico vía PCR en recién nacidos, así como el seguimiento de los casos.
Las acciones se desarrollaron en Caacupé, Paraguarí, Villa Elisa, Mariscal Estigarribia y el área de Concepción/Horqueta. Uno de los principales objetivos fue llegar a mujeres en edad fértil que habitualmente no acuden a los servicios de salud, mediante estrategias de búsqueda y testeo fuera de los circuitos habituales de atención.
El trabajo en Paraguay forma parte de un esfuerzo regional que involucra también a Bolivia, Brasil y Colombia. CUIDA Chagas busca fortalecer la detección, el tratamiento y el seguimiento de las personas afectadas, con énfasis en mejorar el acceso a los servicios de salud. En el país, el proyecto cuenta con el Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (Senepa) como socio aliado.
Los resultados paraguayos fueron compartidos con los equipos de Bolivia, Brasil y Colombia durante el encuentro internacional. El desafío ahora es sostener las capacidades incorporadas durante el proyecto y continuar ampliando el acceso al diagnóstico y la atención de las personas afectadas por esta enfermedad.
El diagnóstico es la única respuesta para parar la transmisión
En el 2018, Paraguay recibió la certificación de interrupción de la transmisión vectorial intradomiciliaria del Chagas por parte de la OPS/OMS. Esto, sin embargo, no significa que la enfermedad haya desaparecido del país, sino que persisten otras vías de transmisión y personas que conviven con esta infección crónica.
Por ello, el diagnóstico continúa siendo una herramienta fundamental. Muchas personas pueden permanecer durante años sin presentar síntomas y desconocer que tienen la infección. La detección permite evaluar a cada paciente y determinar si corresponde tratamiento y seguimiento médico.


