Tras el fallecimiento de un hombre de 62 años a consecuencia de un accidente cerebrovascular (ACV), la familia donó los órganos y tejidos al Hospital de Clínicas de la UNA.
Los riñones fueron destinados a pacientes del Hospital de Clínicas que se encontraban en lista de espera para un trasplante. En tanto, las córneas y los tejidos óseos fueron enviados a los respectivos bancos de tejidos, donde serán procesados para su posterior utilización en personas que los necesiten.
El procedimiento fue posible mediante la coordinación de profesionales del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) y del Hospital de Clínicas.
La donación de órganos constituye una alternativa para pacientes que requieren de un trasplante y dependen de la disponibilidad de órganos y tejidos.


