Los pequeños granitos en la cara de un recién nacido pueden parecerse al acné que afecta a adolescentes, pero no. Se trata del acné neonatal, que aparece durante las primeras semanas de vida principalmente en las mejillas, la frente y el mentón, cuello o espalda.
Estos pequeños bultitos inflamados pueden ser rojizos o presentar una apariencia similar a las espinillas, pero con diferente proceso al juvenil.
No todos los granitos son acné
La piel del recién nacido puede presentar distintas alteraciones que a simple vista parecen similares. Una de ellas es la milia, pequeños puntos blancos o amarillentos que resultan inofensivos y, por lo general, desaparecen sin tratamiento en las primeras semanas.
También existe la pustulosis cefálica neonatal, que puede confundirse con el acné del bebé. Por eso, aunque muchas de estas lesiones son benignas, la evaluación profesional permite determinar qué tipo de alteración presenta la piel cuando existen dudas o la evolución no es la esperada.
¿Por qué aparece el acné neonatal?
El acné neonatal se relaciona con la exposición del bebé a hormonas antes del nacimiento. En la mayoría de los casos no es necesario realizar estudios para identificarlo, ya que se diagnostica mediante observación de las lesiones.
En general, la recomendación es evitar manipular estos granitos, apretarlos, rasparlos o frotarlos, ya que se puede irritar la piel y así aumentar el riesgo de lesiones o el ingreso de bacterias que acaben en infección.
La American Academy of Dermatology (Academia Estadounidense de Dermatología) aconseja no aplicar tratamientos para el acné, siempre que no sea indicado por un especialista.
La limpieza debe realizarse con suavidad a diario con agua tibia, jabón suave e hidratante, secarlo con toques. Evitar aceites, ungüentos o lociones.
¿Cuándo realmente se debe consultar?
Aunque esta afección desaparece sin tratamiento, se podría consultar con un pediatra si las lesiones no muestran mejoría progresiva o parecen presentar quistes o cicatrices.
En el caso de que estas aparezcan posterior a las seis semanas de vida, podrían tratarse de otra afección.


