La titular del gremio de endocrinología, en un análisis clínico detallado, advirtió sobre la prescripción no especializada de análogos. El incremento de la demanda estética impulsó la comercialización de estos inyectables en el mercado.
El tratamiento médico de la obesidad exige un seguimiento multidisciplinario y cambios de hábito. La atención de cuadros complejos requiere controles periódicos de salud para frenar los trastornos metabólicos, según declaraciones vertidas en el programa La Pelu por La Tribu 650 AM.
Desgaste muscular sarcopenia y los efectos secundarios en la visión y el aparato digestivo
La reducción acelerada de peso corporal acarrea un grave deterioro en los tejidos. El uso sin supervisión nutricional provoca pérdida severa de masa muscular y masa ósea.
“Aparece la sarcopenia y la pérdida de masa muscular con una degradación estética facial que muchos llaman la cara de Ozempic”, remarcó la especialista sobre las secuelas visibles.
Los efectos secundarios del principio activo incluyen cuadros gastrointestinales y náuseas persistentes.
Los médicos especialistas ordenan estudios previos para descartar complicaciones oculares o pancreáticas.
“Hay riesgos de pancreatitis en personas con piedras en la vesícula y afectaciones en el fondo de ojo en diabéticos”, detalló la referente profesional sobre los peligros.
Presión social automedicación y el mito del tratamiento farmacológico temporal
La presión ejercida por los pacientes dificulta el criterio de prescripción en los consultorios. Las personas buscan resultados rápidos sin asumir un compromiso de estilo de vida.
“El paciente ya viene aplicándose el remedio y exige controles sin entender que no es para bajar dos kilos e irse”, aclaró la médica endocrinóloga.
El abordaje responsable de la obesidad implica una estrategia a largo plazo o de por vida. La adopción de ejercicios de fuerza resulta imprescindible para proteger la masa muscular, concluyó Ana Iris Ramírez, al exhortar a la ciudadanía a consultar con profesionales capacitados.


