Alertas sanitarias y controles de trazabilidad fueron activados por las autoridades nacionales, para combatir el contrabando de inyectables utilizados en tratamientos de pérdida de peso.
El director de Vigilancia de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DINAVISA), Óscar Allende, precisó los criterios de seguridad necesarios, para verificar los productos en el mercado local, durante una entrevista concedida al programa Espresso Informativo por La Tribu 650 AM.
Registro sanitario y firmas farmacéuticas
La comercialización de péptidos como la tirsepatida y la semaglutida, cuenta con ocho marcas registradas en el país, todas elaboradas por la industria farmacéutica nacional.
Los fármacos con origen de importación directo, que carecen de registro oficial, constituyen productos irregulares y representan un peligro para la salud.
Los laboratorios nacionales habilitados por el Ministerio de Salud, incluyen a firmas reconocidas en el mercado. La compra de medicamentos para la obesidad, debe realizarse exclusivamente en farmacias autorizadas, para garantizar la procedencia del compuesto.
Distintivos de seguridad y lectura de código QR
La incorporación de sellos distintivos en los empaques, permite verificar la autenticidad de las ampollas inyectables en el territorio paraguayo.
Las tecnologías de identificación unitaria, incluyen hologramas especiales y códigos de matriz, que asignan un número de serie único a cada producto.
El escaneo del código de seguridad mediante dispositivos móviles, redirige al portal institucional de la autoridad sanitaria. Esta herramienta de acceso público, confirma la validez del registro sanitario, evitando la adquisición de insumos adulterados.
Fármacos en fase experimental y riesgos en frontera
Las sustancias en etapa de ensayo clínico, como la retatrutida, carecen de aprobación para la venta masiva en la región. Las incautaciones en la zona de la triple frontera, encendieron las alarmas sobre la distribución clandestina de moléculas no evaluadas.
Los compuestos de origen experimental, no cuentan con parámetros de control ni dosis recomendadas. La ausencia de estudios de seguridad, convierte a estas ofertas virtuales en una grave amenaza para los consumidores.
Trazabilidad en etiquetas y prospecto en español
El etiquetado de los medicamentos legítimos, debe figurar íntegramente en idioma español, incluyendo la inscripción visible del registro de la autoridad sanitaria. La presencia de prospectos en idiomas extranjeros, señala que el producto ingresó de manera ilegal al país.
Las investigaciones desarrolladas con el Ministerio Público, revelaron la existencia de laboratorios clandestinos, que falsifican empaques de marcas nacionales. Los mecanismos de vigilancia sanitaria, buscan retirar del mercado los lotes falsificados.
Canales de difusión digital y denuncias judiciales
La divulgación de alertas en redes sociales, busca educar a la población sobre los riesgos de la automedicación, y las compras en portales no regulados.
Las campañas institucionales de comunicación, muestran los hallazgos de los operativos de fiscalización.
El director de Vigilancia de la institución, Óscar Allende, instó a los ciudadanos a denunciar la venta irregular de inyectables.
La articulación entre el Ministerio Público y la policía, resulta fundamental para clausurar las redes de venta ilegal.


