Hashimoto: la enfermedad que daña la tiroides y causa hipotiroidismo

La tiroiditis de Hashimoto es un trastorno autoinmunitario que afecta la tiroides y suele reducir progresivamente la producción de hormonas. Fatiga, sensibilidad al frío, piel seca, estreñimiento y problemas de concentración pueden aparecer entre sus manifestaciones.

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Los síntomas del Hashimoto aparecen de forma gradual e incluyen cansancio, depresión, dificultades de memoria o concentración, caída del cabello y bocio en algunos casos.

La enfermedad de Hashimoto es un trastorno autoinmunitario ya que el sistema inmunitario ataca por error las células de la glándula tiroides que son las encargadas de producir hormonas.

Las hormonas de la tiroides intervienen en la regulación de numerosas funciones del organismo y cuando ocurre el daño se reduce la producción hormonal, es ahí donde aparece el hipotiroidismo o tiroiditis de Hashimoto, linfocítica crónica o tiroiditis autoinmunitaria crónica.

Síntomas podrían parecer normales

Hashimoto suele desarrollarse de manera gradual durante años, por lo que algunas personas pueden no notar síntomas inicialmente. A medida que disminuye la producción de hormonas tiroideas pueden aparecer cansancio, mayor sensibilidad al frío, somnolencia, piel seca, estreñimiento y debilidad muscular.

También pueden presentarse dolores o rigidez muscular y articular, alteraciones del sangrado menstrual, depresión, dificultades de memoria o concentración, caída del cabello, uñas quebradizas, hinchazón de la cara y aumento del tamaño de la lengua.

Otro signo posible es el bocio, que corresponde al agrandamiento de la glándula tiroides. En general no causa molestias, aunque cuando aumenta considerablemente de tamaño puede interferir con la deglución o la respiración. Debido a que los síntomas de Hashimoto no son exclusivos de esta enfermedad y pueden aparecer en otras afecciones, la presencia de estas manifestaciones no permite establecer el diagnóstico por sí sola.

El diagnóstico se confirma con análisis

Ante síntomas compatibles, el profesional de salud realiza una evaluación clínica y solicita estudios para determinar si existe hipotiroidismo y establecer si Hashimoto es la causa. Entre las pruebas principales se encuentran el análisis de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y la medición de tiroxina (T4). Una concentración elevada de TSH puede indicar hipotiroidismo, mientras que una concentración baja de T4 ayuda a confirmar que la alteración se origina en la propia tiroides.

También pueden solicitarse análisis de anticuerpos. En Hashimoto, el sistema inmunitario suele producir anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea (TPO), una proteína que participa en la producción de hormonas tiroideas.

Tratamiento de reemplazo hormonal

Cuando la enfermedad de Hashimoto provoca hipotiroidismo, el tratamiento de reemplazo hormonal es la vía habitual. La levotiroxina, una hormona sintética similar a la T4 natural, restituye los niveles necesarios. La dosis se ajusta según edad, peso y otras condiciones, y se monitorea con la TSH entre seis y diez semanas después de cada cambio, para luego espaciarse.

El medicamento se toma una vez al día, preferentemente en ayunas. Productos de soja, fibra, hierro, calcio y ciertos antiácidos pueden interferir con su absorción, por lo que cualquier cambio debe ser consultado con el médico. Sin tratamiento, el hipotiroidismo puede derivar en bocio, colesterol elevado, alteraciones cardíacas, depresión y problemas reproductivos. Durante el embarazo aumentan los riesgos y, en casos extremos, puede producir mixedema, una emergencia médica.

TAGSNo hay tags para el artículo.

También te puede interesar

Últimas noticias