El caso corresponde a un hombre de 67 años del condado de Suffolk, en Long Island, quien desarrolló fiebre, erupciones cutáneas, sudoración nocturna y fuertes dolores de cabeza tras sufrir picaduras mientras realizaba trabajos al aire libre.
El paciente fue tratado inicialmente por sospecha de enfermedad de Lyme, debido a que los síntomas son similares a los de otras infecciones transmitidas por garrapatas. Sin embargo, posteriormente se confirmó que se trataba del virus Bourbon, una enfermedad para la que actualmente no existe vacuna, tratamiento específico ni pruebas diagnósticas de uso comercial. Tras permanecer cinco días hospitalizado, logró recuperarse.
El virus fue identificado por primera vez en 2014 en el estado de Kansas y hasta ahora solo se habían registrado casos aislados en estados del centro de Estados Unidos, como Kansas, Missouri y Oklahoma. Según especialistas que participaron en la investigación del caso, la infección podría estar más extendida de lo que se cree debido a la dificultad para diagnosticarla y a la escasa vigilancia epidemiológica existente.
Los expertos advierten que la expansión de la garrapata estrella solitaria está relacionada con el aumento de la población de ciervos de cola blanca y con inviernos más suaves, factores que favorecen su supervivencia y desplazamiento hacia nuevas regiones. Como medida preventiva, en caso de viajes se recomienda evitar áreas con vegetación alta, utilizar repelentes autorizados, y revisar la piel y la ropa tras actividades al aire libre.


