De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el autocuidado comprende la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover y mantener su salud, prevenir enfermedades y afrontar distintas condiciones. Entre las prácticas recomendadas se encuentran una alimentación equilibrada, la actividad física, el descanso adecuado, el cuidado de la salud mental, la hidratación y la realización de controles médicos periódicos.
Pero el autocuidado no debe confundirse con la automedicación, por el contrario, implica tomar decisiones informadas y buscar orientación profesional cuando aparecen síntomas persistentes, existen enfermedades previas o surgen dudas sobre el consumo de suplementos.
En ese contexto, la vitamina C, la vitamina D y los multivitamínicos pueden convertirse en un apoyo para complementar la alimentación cuando existe una necesidad nutricional o una indicación profesional. Sin embargo, estos productos no sustituyen una dieta saludable, el descanso, la actividad física ni los controles médicos.
La vitamina C es un nutriente esencial para el funcionamiento normal del sistema inmunitario, la formación de colágeno y la absorción del hierro de origen vegetal. Además, se encuentra en alimentos como los cítricos, el kiwi, las frutillas, los tomates, los pimientos y los vegetales de hojas verdes constituyen fuentes naturales de esta vitamina. También debemos prestar atención a señales como resfríos frecuentes, fatiga persistente, caída del cabello o una cicatrización lenta, ya que pueden indicar la necesidad de revisar los hábitos alimentarios y consultar con un profesional de la salud.

Otro de los nutrientes destacados fue el zinc, debido a su participación en la respuesta inmunitaria, la síntesis de proteínas y los procesos de cicatrización. En ese sentido, se aconseja respetar las cantidades recomendadas y evitar el consumo innecesario de varios suplementos que contienen este mineral.
Por otra parte, la vitamina D desempeña un papel importante en la salud de los huesos y los músculos. La escasa exposición al sol, el tiempo prolongado en ambientes cerrados y algunos estilos de vida pueden influir en sus niveles, por lo que se recomienda realizar una evaluación antes de iniciar una suplementación.
En cuanto a los multivitamínicos, son una alternativa para complementar la ingesta de micronutrientes en personas con rutinas exigentes, períodos de mayor desgaste físico o mental o dificultades para mantener una alimentación equilibrada. No obstante, su consumo debe realizarse de manera responsable y de acuerdo con las necesidades de cada persona.
Practicar el autocuidado significa incorporar hábitos simples en la vida diaria, como llevar una alimentación equilibrada, hacer actividad física, dormir lo suficiente, tomar agua, prestar atención a las señales del cuerpo y realizar controles médicos de forma preventiva. Con el tiempo, estas acciones ayudan a mantener una buena salud y mejorar el bienestar. La fecha del 24 de julio, representada como 24/7, recuerda que cuidar la salud debe ser un compromiso de todos los días y no solo cuando aparece una enfermedad o es necesario ir al médico.


