La interrupción periódica de las posturas estáticas durante la jornada de trabajo previene el desarrollo de patologías musculoesqueléticas. La intervención no requiere rutinas extenuantes de ejercicio, sino movilizaciones breves para activar la masa muscular, según explicó la especialista en Fisiatría, la doctora Romina Silva.
Definición y alcance de las pausas activas
La médica investigadora aclaró que el concepto principal consiste en romper el periodo estático. Las indicaciones varían según la exigencia del puesto de trabajo, abarcando a personas que permanecen 8 horas sentadas o trabajadores que cumplen 8 horas de pie.
Esta pausa preventiva fue analizada en el programa La Pelu por La Tribu 650 AM, donde la profesional médica remarcó que “No existe una rutina universal de pausa activa para todas las personas”.
Asimismo, la médica fisiatra, sostuvo que “Recomendamos interrumpir la inmovilidad cada 30 a 40 minutos con breves movimientos”.
Prevención del desgaste articular y pérdida de colágeno
Las alteraciones mecánicas y los ruidos articulares señalan cambios en la distribución de la carga. A partir de los 25 años, la calidad del colágeno en tendones y articulaciones disminuye, modificando la presión interna ante movimientos cotidianos.
La referente de la disciplina explicó que el dolor representa una discapacidad transitoria. Las evaluaciones biomecánicas individualizadas permiten corregir vicios de marcha y postura antes de que progrese el daño estructural.
Preservación de la masa muscular y sarcopenia
A partir de los 30 años, el cuerpo humano experimenta una pérdida gradual de masa muscular. Las estimaciones médicas señalan una reducción del 3% al 10% de masa muscular por década si no se ejecutan ejercicios de fuerza y resistencia.
La profesional especialista, destacó que “El músculo opera como un órgano neuroendocrino fundamental para proteger las articulaciones”.
Igualmente, la médica fisiatra, afirmó que “La caminata favorece la función cardiovascular, pero la fuerza previene la sarcopenia”.
Impacto emocional y estimulación neuroendocrina
El movimiento corporal y la risa generan la liberación de sustancias químicas protectoras. La interacción social durante las pausas laborales reduce los niveles de estrés e incrementa la productividad.
El ejercicio adaptado a la capacidad individual estimula la propiocepción o sentido de orientación espacial. Las recomendaciones impartidas por Romina Silva buscan fomentar el bienestar integral en los entornos laborales y de rehabilitación física.


