Representantes de la Dirección de Investigación en Salud y de Dinavisa mantuvieron una reunión para definir los criterios que regirán la futura reglamentación. El objetivo es delimitar las funciones de cada institución y evitar superposiciones en la revisión de estudios científicos desarrollados en contextos como brotes epidémicos o situaciones de crisis sanitaria.
La propuesta prevé que el Ministerio de Salud coordine la supervisión ética de las investigaciones a nivel nacional, mientras que Dinavisa continuará encargándose de la autorización y fiscalización de ensayos clínicos y productos regulados. Los equipos técnicos acordaron recibir observaciones hasta finales de este mes para avanzar en la redacción del documento definitivo.


