El jefe de Promoción y Colectas de Sangre, el Dr. Miguel Orué, explicó que el sistema de monitoreo del banco de sangre clasifica las reservas por niveles. El color verde indica un abastecimiento adecuado; el amarillo, una disminución importante; y el rojo, un déficit que compromete la capacidad de respuesta.
“Hoy el grupo O positivo se encuentra en estado crítico, lo que significa que ingresamos a una fase de contingencia”, señaló.
El especialista explicó que, en esta situación, cada solicitud de sangre debe analizarse de forma individual para establecer la urgencia de cada paciente y priorizar el uso de las unidades disponibles, ya que no es posible garantizar la cobertura de todos los requerimientos.
Ante este escenario, el IPS hizo un llamado a la ciudadanía para incrementar las donaciones voluntarias y contribuir a restablecer las reservas.
Orué recordó que pueden donar las personas de entre 18 y 65 años que pesen más de 50 kilogramos y se encuentren en buen estado de salud. Aclaró que no es necesario acudir en ayunas; por el contrario, recomendó consumir una comida liviana antes de la extracción, evitando alimentos con alto contenido de grasas o lácteos.
También aconsejó acudir bien hidratado, permanecer en reposo entre cinco y diez minutos después de la donación y aumentar la ingesta de líquidos durante el resto del día para favorecer la recuperación del volumen sanguíneo.
El médico indicó que los hombres pueden donar sangre cada tres meses y las mujeres cada cuatro meses, sin que ello represente consecuencias negativas para la salud.
Asimismo, aclaró que quienes tuvieron hepatitis durante la infancia pueden donar si cumplen los criterios médicos establecidos y que las personas con tatuajes o piercings son aptas para donar una vez transcurridos tres meses desde su realización. Agregó que la donación de sangre no provoca aumento de peso y contribuye al proceso natural de renovación de las células sanguíneas.


