La conmemoración de este año centra su mensaje en la reducción de la mortalidad materna y en la necesidad de fortalecer la atención sanitaria para evitar muertes relacionadas con el embarazo y el parto.
Organismos internacionales y especialistas señalan que muchas de las muertes maternas podrían evitarse con controles prenatales adecuados, atención médica oportuna y acceso a servicios de salud de calidad.
Sin embargo, factores como la pobreza, la desigualdad, la falta de educación y las dificultades para acceder a centros de salud continúan aumentando los riesgos, especialmente entre mujeres en situación de vulnerabilidad.
También persisten desafíos vinculados a la atención de emergencias obstétricas y al acceso a servicios integrales de salud sexual y reproductiva.
La jornada también busca impulsar acciones para fortalecer la atención primaria de salud, reducir las brechas de inequidad y garantizar una atención segura y respetuosa durante el embarazo, el parto y el posparto.
El Día Internacional por la Salud de las Mujeres recuerda además que el acceso a la salud es un derecho humano y que la prevención sigue siendo una de las principales herramientas para proteger la vida de las mujeres.


