El Hospital General de Itapúa marcó un precedente en la medicina regional al llevar a cabo, por primera vez, un procedimiento de ablación multiorgánica. Esta intervención de alta complejidad, que consiste en la extracción de órganos y tejidos para su posterior trasplante, fue posible tras el diagnóstico de muerte encefálica de un paciente, cuya familia autorizó generosamente la donación.

Trabajo clave ante la adversidad climática
El operativo presentó un importante desafío logístico. Debido a las inclemencias del tiempo registradas durante la noche previa, el equipo del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) no pudo trasladarse de inmediato desde la capital hasta Itapúa.
Frente a esta situación, los profesionales y médicos residentes del Hospital General de Itapúa asumieron la enorme responsabilidad de realizar tareas continuas de mantenimiento clínico. Su labor garantizó la preservación y viabilidad de los órganos hasta la llegada de los especialistas nacionales en la jornada siguiente, logrando así la exitosa extracción de ambos riñones y ambas córneas.
Despliegue y apoyo interinstitucional
El Dr. Hugo Espinoza, presidente del INAT, valoró profundamente el compromiso y la capacidad técnica demostrada por el equipo médico local, señalando que estas acciones descentralizan y fortalecen los servicios de salud pública. La rapidez y el éxito del operativo requirieron una sincronización perfecta entre varias instituciones:
- Fuerza Aérea Paraguaya: Responsable del traslado aéreo del equipo médico desde Asunción y el vital retorno con los órganos ablacionados.
- Policía Nacional y SEME: Encargados de brindar el soporte logístico y de traslado terrestre seguro.
El procedimiento también contó con el respaldo presencial de la ministra de Salud, Dra. María Teresa Barán, quien se encontraba desarrollando una agenda de trabajo en el departamento y acudió al hospital para acompañar al equipo médico y resaltar la relevancia del acto.

Donar salva vidas
Las autoridades sanitarias aprovecharon el hito para recordar a la ciudadanía que ser donante es una decisión personal que brinda esperanza y una segunda oportunidad a quienes aguardan un trasplante. Para que este esfuerzo médico y humano rinda frutos, es fundamental que la decisión de ser donante sea conversada y comunicada a los familiares, garantizando así que la voluntad sea respetada.


