En un despliegue territorial sin precedentes, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social ha puesto en marcha una serie de intervenciones simultáneas bajo el programa Caries Cero. Esta estrategia, vinculada al proyecto gubernamental Hambre Cero, busca transformar la salud dental de la niñez paraguaya mediante la prevención temprana, combinando la atención clínica directa con un fuerte componente de educación higiénica en las aulas.
Las jornadas se han extendido por diversos departamentos. En el departamento Central, equipos del Hospital Distrital de Villeta evaluaron a 347 alumnos de la Escuela Carlos Antonio López, mientras que en Luque, otros 170 estudiantes de la Escuela Santiago Leguizamón recibieron capacitación técnica en cepillado y cuidados básicos.
El alcance del programa llegó también a zonas remotas del Chaco paraguayo. En Alto Paraguay, específicamente en Carmelo Peralta, profesionales de la USF La Esperanza brindaron charlas en la Escuela Alejo García. Por su parte, en Presidente Hayes, la USF Pa’i Roberto alcanzó a 120 alumnos de Villa Hayes con un enfoque en la prevención de enfermedades gingivales.
En Asunción, las intervenciones se concentraron en barrios como Jukyty y en la Casa de Amparo del Niño, donde casi 150 estudiantes participaron en prácticas de autoprofilaxis y recibieron kits de higiene dental. Esta misma dinámica se replicó en los departamentos de Paraguarí e Itapúa, donde se realizaron odontogramas y se involucró activamente a padres y docentes en la importancia de la alimentación saludable para evitar la erosión del esmalte dental.
Desde la cartera sanitaria resaltaron que Caries Cero trasciende lo odontológico. El plan actúa como una puerta de entrada para otros servicios esenciales, tales como: controles de salud visual y auditiva, campañas de vacunación (VPH, varicela y tétanos), jornadas de desparasitación masiva, monitoreo a través del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional.
Con este abordaje integral, el Gobierno busca no solo tratar afecciones inmediatas, sino generar un cambio cultural profundo. El objetivo es que la niñez paraguaya incorpore hábitos de higiene que garanticen una mejor calidad de vida a largo plazo, consolidando la prevención como el pilar fundamental del sistema de salud pública.



