Ante este escenario, Vannia Díez Pérez, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Central, brinda una serie de recomendaciones fundamentales para mantener la salud de la barrera cutánea. La especialista destaca la importancia de hidratar la piel dos o más veces al día. Esta práctica es vital, principalmente en personas que padecen patologías como la dermatitis atópica o la psoriasis.
Estos pacientes se ven altamente beneficiados con el uso de emolientes que contienen lípidos similares a los de la piel, junto con otros principios activos que actúan sobre la sequedad y devuelven el confort perdido.
Durante la temporada de otoño-invierno se debe evitar el lavado excesivo de manos. Para quienes por motivos laborales requieren un lavado repetido, se promueve el uso de guantes y cremas que restauren la barrera cutánea. Asimismo, se aconseja utilizar productos suaves y testeados dermatológicamente, prefiriendo jabones cremosos tanto para las manos como para el baño diario.
Respecto a la ducha, la recomendación es evitar el agua muy caliente; lo ideal es el agua tibia o templada. Se sugiere un solo baño al día de pocos minutos de duración para prevenir la sequedad extrema.
Fotoprotección y abrigo adecuado
Un error común es descuidar el sol en días frescos. No se debe olvidar el protector solar con un factor de protección de al menos treinta. La fotoprotección en la cara y las zonas expuestas debe aplicarse veinte minutos antes de salir y reaplicarse cada dos horas si fuera necesario.
Por otro lado, el uso de guantes y ropas abrigadas es esencial, especialmente en pacientes que padecen perniosis, conocidos habitualmente como sabañones, o el fenómeno de Raynaud, condición donde los dedos de las manos se tornan fríos y cambian de coloración. Para quienes sufren de dermatitis atópica, conviene utilizar telas de algodón en contacto directo con el cuerpo y colocar encima prendas de lana o polar, ya que estas últimas no suelen ser toleradas en contacto directo.
Nutrición y consulta profesional
La salud de la piel también se construye desde adentro. Es clave aumentar el consumo de vitamina C y tomar al menos dos litros de agua al día, evitando la ingesta de alcohol, que repercute negativamente en la salud cutánea.
Finalmente, Díez Pérez recuerda que el dermatólogo es el médico especialista de la piel, pelo y mucosas. Es el profesional indicado para prescribir un tratamiento adecuado tras una valoración individual, considerando cada tipo de piel y las enfermedades de base de cada paciente.


