Salud

Políticas públicas: la deuda con los adultos mayores en Paraguay

La situación de los adultos mayores en Paraguay revela una profunda brecha entre el marco legal y la realidad diaria de más de setecientas mil personas. El acceso limitado a la salud y la persistencia de la pobreza plantean la urgencia de fortalecer la protección social.

| Por La Tribuna
Un aspecto crítico es la salud, considerando que solo el 36,1% de los adultos mayores cuenta con algún tipo de seguro médico. +

La realidad de las personas de 60 años en adelante en Paraguay se presenta hoy como un escenario de contrastes donde la sabiduría acumulada choca con barreras estructurales aún vigentes. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2024 del Instituto Nacional de Estadística, este sector poblacional alcanza las 772.988 personas, lo que representa aproximadamente el 13% del total nacional.

Esta demografía se compone mayoritariamente por mujeres, quienes representan el 52,9%, mientras que los hombres conforman el 47,1% restante, distribuyéndose en una pirámide donde el grupo más numeroso se sitúa entre los 60 y 64 años.

El marco legal establecido por la Ley N.º 4.792/12 subraya el compromiso del Estado por garantizar una vida digna, activa e independiente, sin embargo, las cifras actuales exigen una reflexión profunda sobre el cumplimiento de estos derechos. Un aspecto crítico es la salud, considerando que solo el 36,1% de los adultos mayores cuenta con algún tipo de seguro médico, lo que deja a una gran mayoría en una situación de vulnerabilidad ante enfermedades crónicas o emergencias.

Esta precariedad se suma a que un 14,4% de este grupo vive en situación de pobreza monetaria y un 10,1% aún enfrenta el analfabetismo, limitando su autonomía y el acceso a información relevante para su bienestar.

En el ámbito productivo, la necesidad económica y el deseo de permanencia activa llevan a que cuatro de cada diez adultos mayores continúen insertos en el mercado laboral. La mayoría se desempeña en el sector terciario, seguido por el sector primario y, en menor medida, el secundario. Esta participación laboral resalta la resiliencia de un sector que, más allá de los números, cumple un rol pedagógico y cultural invaluable.

En Paraguay, los adultos mayores son los principales custodios de la lengua guaraní y los transmisores de tradiciones fundamentales que sostienen la identidad nacional dentro del entorno familiar y comunitario.

Ante esta realidad, diversas instituciones públicas y organizaciones sociales impulsan espacios de integración y charlas de concienciación para promover el buen trato y la participación social efectiva. Los especialistas en gerontología coinciden en que el camino hacia una sociedad equitativa depende de la implementación de políticas públicas inclusivas que eliminen la discriminación por edad.

El objetivo final es asegurar que llegar a la vejez en Paraguay no sea un desafío de supervivencia, sino una etapa de ejercicio pleno de derechos en la que el respeto intergeneracional y la protección social sean la norma y no la excepción.

En 30 segundos

La realidad de los 772.988 adultos mayores en Paraguay presenta un escenario de contrastes donde la sabiduría choca con barreras estructurales. Pese a representar el 13% de la población nacional, solo el 36,1% cuenta con seguro médico y un 14,4% vive en situación de pobreza.

Estas carencias obligan a que cuatro de cada diez sigan activos laboralmente para subsistir. Más allá de las cifras, este sector es el principal custodio de la lengua guaraní y de los valores tradicionales. Por ello, especialistas instan a políticas públicas que garanticen una vejez digna, transformando la supervivencia actual en un ejercicio pleno de derechos y respeto intergeneracional.

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