En el marco del 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo pone el foco en los riesgos psicosociales. Jornadas extensas, presión constante y ambientes laborales tóxicos están detrás de una crisis silenciosa que impacta también en Paraguay.
El trabajo ya no solo enferma el cuerpo. También puede matar en silencio. En el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2026, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte sobre una problemática que gana terreno: los riesgos psicosociales en el ámbito laboral, responsables de más de 840.000 muertes al año a nivel global.
El dato surge de un reciente informe del organismo, que vincula estas muertes principalmente a enfermedades cardiovasculares y trastornos de salud mental derivados del estrés, la sobrecarga laboral y la inseguridad en el empleo.
“Es urgente construir entornos de trabajo más saludables desde el punto de vista psicosocial”, señala la OIT, al tiempo de instar a gobiernos y empresas a reforzar las políticas de prevención.
Una crisis que no se ve, pero mata
A diferencia de los accidentes laborales, los riesgos psicosociales no siempre son visibles. Sin embargo, sus efectos pueden ser igual o más graves.
La OIT estima que la mayoría de estas muertes están relacionadas con jornadas prolongadas y altas exigencias laborales, factores que aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas. A esto se suman problemas como el acoso, la falta de estabilidad laboral y los entornos organizacionales deficientes.
El informe también advierte que miles de casos están vinculados directamente a trastornos como la ansiedad y la depresión, muchas veces no diagnosticados a tiempo.
El trabajo bajo presión: una realidad cada vez más común
El eje del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo este 2026 apunta a visibilizar cómo la organización del trabajo puede afectar la salud mental.
Factores como la sobrecarga de tareas, la falta de control sobre el propio trabajo o la escasa conciliación entre la vida laboral y personal están cada vez más presentes, especialmente en contextos marcados por la digitalización y la hiperconectividad.
Lejos de representar solo un problema individual, la OIT subraya que se trata de un desafío estructural que requiere respuestas colectivas.
Paraguay ante el desafío de mirar la salud mental laboral
En Paraguay, el debate sobre la salud mental en el trabajo aún es incipiente, aunque cada vez más presente en la agenda pública.
Especialistas coinciden en que factores como la informalidad, la precariedad laboral y las extensas jornadas también exponen a los trabajadores a riesgos psicosociales, muchas veces naturalizados.
En ese contexto, el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2026 se convierte en una oportunidad para poner el tema en discusión y avanzar hacia políticas que contemplen no solo la seguridad física, sino también el bienestar emocional.
El estrés laboral no es solo una molestia cotidiana, sino un factor de riesgo real y mortal. El desafío, coinciden los organismos internacionales, es transformar los entornos de trabajo antes de que el costo siga siendo humano.


