A través de la participación en la reciente Conferencia Internacional de Resistencia a los Antimicrobianos de las Regiones de las Américas y el Caribe en Brasilia y la implementación local de estrategias para la eliminación de patologías transmisibles, el país establece un marco de acción coordinada que prioriza el bienestar de los pacientes y la sostenibilidad de los tratamientos médicos.
Eficacia terapéutica y la protección del entorno
La integración de Paraguay en este foro regional permite la creación de una hoja de ruta regional multisectorial para el período 2026-2030. Este documento es fundamental para enfrentar la resistencia antimicrobiana bajo el modelo denominado Una Salud, el cual reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental. La comitiva nacional conformada por Salud Pública, Dinavisa, Senacsa y Mades busca asegurar que los antibióticos y otros medicamentos mantengan su efectividad a largo plazo. Para los pacientes, esto se traduce en una mayor seguridad al momento de enfrentar infecciones, reduciendo el riesgo de complicaciones por bacterias resistentes y garantizando que las intervenciones quirúrgicas o tratamientos crónicos sigan siendo viables. La logística de este plan implica un monitoreo constante del uso de fármacos y la vigilancia en laboratorios, lo que permite una respuesta rápida ante posibles brotes de resistencia en el territorio nacional.
Logística asistencial y eliminación de la transmisión vertical
De forma paralela, en Asunción se ha fortalecido la articulación interinstitucional para impulsar la estrategia ETMI Plus, orientada a la eliminación de la transmisión materno infantil del VIH, sífilis, hepatitis B y Chagas. Mediante la colaboración con la Fundación Mundo Sano y el Senepa, se ejecutan acciones en el primer nivel de atención para garantizar que las mujeres gestantes y sus hijos reciban diagnósticos oportunos. La recepción de aportes de las regiones sanitarias y el análisis de territorios priorizados permiten que los recursos lleguen de manera equitativa a las comunidades con mayores necesidades. Los resultados esperados incluyen la reducción drástica de nuevos casos de estas enfermedades en neonatos, lo cual mejora la calidad de vida de las nuevas generaciones y alivia la carga sobre el sistema asistencial. La organización de estas jornadas técnicas facilita que diversas dependencias, como Pronasida y el Programa Nacional de Sangre, unifiquen sus criterios operativos para ofrecer una atención continua que abarca desde la captación de la paciente hasta el seguimiento posnatal.


