El período festivo de Semana Santa suele dejar como saldo un exceso en la balanza y una sensación de pesadez, debido al consumo masivo de platos tradicionales ricos en carbohidratos y grasas saturadas. Ante este escenario, especialistas en nutrición y salud preventiva instan a la ciudadanía a realizar un “reseteo” de sus hábitos diarios para recuperar la vitalidad y garantizar una digestión eficiente.
La estrategia propuesta se centra en tres pilares fundamentales: la sustitución de productos ultraprocesados por alimentos frescos, una hidratación consciente y el fin de la pausa deportiva. Los profesionales enfatizan que este cambio no debe verse como una restricción temporal, sino como una necesidad para mitigar los efectos del exceso de azúcares y frituras consumidos durante los días santos.
En cuanto a la alimentación, la recomendación principal es retomar la “regla de las cinco porciones”, integrando diariamente tres verduras y dos frutas de estación. Además, sugieren incorporar métodos de cocción más livianos como el vapor o el grillé, dejando de lado las frituras. Los jugos verdes y el consumo de frutos secos aparecen como aliados estratégicos para reponer micronutrientes esenciales.
Respecto a la hidratación, se advierte que, si bien el mate y el tereré son parte de la cultura local, estos no sustituyen el consumo de agua pura. La meta es alcanzar los tres litros de líquido diarios para facilitar la depuración renal y mejorar el tránsito intestinal.
Finalmente, el retorno al movimiento es innegociable. Para combatir el sedentarismo posferiado, los expertos sugieren acumular al menos 30 minutos de actividad física diaria, ya sea mediante caminatas breves, el uso de escaleras o pausas activas en el entorno laboral, logrando así un equilibrio integral que proteja la salud a largo plazo.
A tener en cuenta
1- Retorno a lo natural: Priorizar el consumo de frutas y verduras bajo la regla de las cinco porciones diarias, reemplazando las frituras por métodos de cocción al vapor o al horno.
2- Hidratación efectiva: Beber entre dos y tres litros de agua pura al día para desintoxicar el organismo, recordando que el mate y el tereré no sustituyen la ingesta de agua necesaria.
3- Combate al sedentarismo: Realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria mediante caminatas, el uso de escaleras o pausas activas para recuperar la energía y el equilibrio metabólico.


