Salud

Corrigen severa malformación congénita de columna a una adolescente

Un equipo multidisciplinario del Hospital General de Itapúa logró este miércoles una exitosa y compleja intervención quirúrgica que le devuelve la calidad de vida a una joven paciente misionera.

| Por Raúl Coronel
Foto gentileza: Ministerio de Salud

El pasado miércoles de marzo, el quirófano del Hospital General de Itapúa fue escenario de una cirugía de alta complejidad que marcó un antes y un después en la vida de una adolescente de 13 años, oriunda de Santa Rosa, Misiones. Gracias a la intervención de un equipo médico multidisciplinario, se logró corregir una grave malformación congénita que comprometía su desarrollo físico.

El diagnóstico: Escoliosis progresiva y pérdida de equilibrio corporal

La paciente presentaba una condición conocida como hemivértebra dorsal, una malformación congénita en la columna torácica (la sección media ubicada entre el cuello y la zona lumbar). Esta anomalía provocó que una de sus vértebras se desarrollara de forma incompleta, derivando en una escoliosis estructural progresiva.

Esta deformidad tridimensional permanente generaba una curva rígida en la columna de la adolescente, lo que no solo afectaba su postura, sino que comprometía seriamente su equilibrio corporal y amenazaba con empeorar con el tiempo.

Alta precisión quirúrgica y monitoreo neurológico en tiempo real

Para revertir esta condición, los cirujanos procedieron a la resección completa de la hemivértebra. Esta delicada maniobra permitió retirar el segmento óseo dañado y liberar la tensión de la deformidad rígida, logrando así corregir la desviación principal.

Posteriormente, el equipo procedió a la fase de estabilización anatómica:

En primer lugar la “fijación” de tornillos pediculares con implantes ortopédicos de alta resistencia fabricados en titanio o acero inoxidable y posteriormente la “alineación”, para el que se utilizaron barras especiales para estabilizar la estructura y alinear de forma definitiva la curva dorsal.

Para garantizar la máxima seguridad, todo el procedimiento se desarrolló bajo monitorización neurofisiológica intraoperatoria, una avanzada tecnología que permite a los especialistas controlar en tiempo real la función de la médula espinal y los nervios mientras operan, reduciendo al mínimo los riesgos neurológicos.

Tras culminar la cirugía y superar los estrictos controles posoperatorios, la paciente recibió el alta médica. A partir de ahora, continuará su proceso de recuperación bajo el seguimiento cercano de los servicios de Neurocirugía, Fisiatría y Rehabilitación.

Este logro sanitario fue posible gracias a la coordinación de un equipo de profesionales altamente capacitados en diversas áreas, Neurocirugía; Cirugía Cardiotorácica; Anestesiología; Neurofisiología; Instrumentación Quirúrgica y Enfermería.

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