El desgaste corrosivo continuo en las tuberías del sistema de refrigeración fue la causa principal que desencadenó la fuga de amoniaco en el frigorífico de Mariano Roque Alonso, según confirmó el capitán de bomberos voluntarios, Cristian Ovelar en conversación con Espresso Informativo de la 650 AM.
El bombero explicó que la naturaleza altamente corrosiva del químico genera microfugas de forma paulatina en las uniones y condensadores de las líneas de alta y baja presión, un factor de riesgo recurrente en la industria cárnica.
Noticia relacionada: Fuga de amoniaco en Roque Alonso: cuatro siguen con oxigeno en IPS
Mecanismo del escape y mantenimiento
En este incidente en particular, el desgaste en uno de los tramos provocó la liberación de 1,5 kilogramos de amoniaco, una cifra mínima frente a la capacidad de almacenamiento del depósito industrial, que alcanza los 30.000 kilos. Pese a la baja cantidad vertida, la rápida volatilidad del gas bastó para afectar a los trabajadores de la nave de productos terminados.
“El amoniaco es un gas muy corrosivo que desgasta de forma constante las cañerías hasta generar pequeñas fisuras. Por esta razón, las plantas deben realizar mantenimientos preventivos cada seis meses para reemplazar los tramos comprometidos y activar los sistemas de corte automático por sectores”, detalló Ovelar, bombero voluntario.
Impacto en el personal y control de la planta
El escape se produjo durante el horario de descanso de un sector del personal. Sin embargo, debido a que el gas penetra con facilidad en los tejidos de las prendas de vestir, la sustancia se dispersó rápidamente entre los operarios del área.
Un total de 42 trabajadores resultaron afectados por cuadros irritativos en las vías respiratorias y fueron derivados a centros asistenciales de la previsional. Técnicos del frigorífico lograron obturar la línea dañada en pocos minutos, descartándose fallas en las válvulas principales o negligencias operativas en el cierre de los ductos.


