La casa de Juana Pabla Carrillo que hoy recibe a estudiantes y turistas

Ubicado en el Jardín Botánico de Asunción, el edificio que alguna vez fue la casa de la esposa del expresidente Carlos Antonio López guarda en sus espacios ejemplares de la fauna paraguaya, objetos de pueblos originarios y documentos científicos.

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En el lugar se pueden ver ejemplares de animales de todo el mundo y objetos de pueblos originarios.

En medio de la vegetación del Jardín Botánico de Asunción, una antigua casona conserva parte de la historia natural y cultural del Paraguay que alguna perteneció a Juana Pabla Carrillo, esposa del expresidente Carlos Antonio López y madre de Francisco Solano López. Su construcción data de 1842 y sus paredes siguen manteniendo las características de casas antiguas de la época.

Hoy es el Museo de Historia Natural e Indigenista, que reúne desde ejemplares de animales hasta objetos de pueblos originarios y documentos vinculados con investigadores que estudiaron la riqueza del país.

La historia del edificio también está marcada por momentos difíciles, según el relato compartido por su encargado Atilio Viera, durante la Guerra de la Triple Alianza y en la etapa posterior habría sido utilizado como prisión para mujeres paraguayas e indígenas. Esa parte de su pasado se suma al valor histórico de una construcción que hoy recibe a estudiantes, familias, investigadores y turistas.

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Memorias de la fauna paraguaya

Una de las principales atracciones del museo es la colección de animales de la historia natural, con especies de la fauna paraguaya y ejemplares de otros lugares del mundo, incluidos animales africanos y norteamericanos. Las piezas despiertan la curiosidad de los visitantes y permiten observar de cerca características que difícilmente podrían apreciarse en un entorno cotidiano.

El lugar también recibe a biólogos paraguayos y extranjeros interesados en consultar sus colecciones. Para los estudiantes, las visitas representan una oportunidad de complementar las clases con la observación directa de ejemplares y materiales científicos.

Entre los documentos conservados se encuentran documentos y libros, de gran interés científico vinculados al investigador Moisés Bertoni, investigador que dedicó buena parte de su vida al estudio de la naturaleza paraguaya. Sus trabajos contribuyeron a divulgar el conocimiento sobre la flora nacional y sus múltiples usos.

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Cultura originaria

Una de las piezas más llamativas es una momia de aproximadamente 760 años de antigüedad, perteneciente a un integrante de la etnia calchaquí, procedente de la región fronteriza entre Chile y Argentina. Según Viera, llegó al museo mediante un intercambio cultural con una institución chilena.

También se exhiben arcos, flechas, hachas y otras herramientas tradicionales vinculadas con pueblos indígenas. Estos objetos permiten acercarse a sus conocimientos y formas de vida, y recuerdan que las culturas originarias forman parte fundamental de la historia del continente y de la identidad paraguaya.

El museo fue establecido oficialmente por la Ley N.º 303, del 14 de agosto de 1918, que dispuso la creación del Parque y Museo de Historia Natural. La iniciativa estuvo vinculada al desarrollo del Jardín Botánico, fundado en 1914, y al trabajo de los naturalistas Karl Fiebrig y Anna Gertz.

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