Cada 22 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Toma de Conciencia sobre la Tartamudez, una fecha orientada a dar visibilidad, erradicar prejuicios sociales y promover una comunicación respetuosa hacia quienes viven con esta condición del habla.
En una entrevista con el programa Más Temprano que Tarde de la 650 AM, la licenciada Pamela Esteche, fonoaudióloga especialista en lenguaje y tartamudez, explicó los aspectos fundamentales del diagnóstico, el acompañamiento familiar y la intervención profesional.
Causas, detección e incidencia
La profesional precisó que la tartamudez no responde a una causa única, sino a una combinación de factores neurobiológicos, genéticos y diferencias en las estructuras cerebrales involucradas en el procesamiento del habla.
Inicio de la condición: Puede manifestarse desde las primeras palabras (18 meses) hasta los 13 o 14 años de edad.
Proporción y superación: En edades preescolares (entre 2 y 5 años), existe un 80 % de probabilidades de que la disfluencia remita de forma natural o mediante abordaje oportuno.
Estadística global: Afecta al 1 % de la población mundial (aproximadamente 80 millones de personas), registrándose una relación de cuatro hombres por cada mujer.
“Si bien al día de hoy no tiene una cura médica, la terapia fonoaudiológica no se centra únicamente en la fluidez, sino en abordar los pensamientos, las emociones y el impacto humano del paciente”, destacó la especialista.
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Impacto social y el rol de la autodefensa
La especialista remarcó la importancia del entorno escolar y familiar para mitigar el impacto negativo en la autoestima de niños y adolescentes, previniendo situaciones de acoso escolar (bullying).
En ese sentido, la terapia trabaja de forma integral brindando herramientas de autodefensa comunicativa al paciente y capacitando a docentes y familiares sobre cómo reaccionar con empatía, paciencia y sin interrupciones.
Finalmente, la licenciada Esteche instó a la ciudadanía a informarse para derribar los mitos históricamente asociados a la tartamudez, concibiéndola simplemente como una forma de hablar diferente que requiere respeto e inclusión social.


