Unas 30 mujeres privadas de libertad (MPL) alojadas en el Módulo 1 del Complejo Penitenciario para Mujeres de Emboscada (COMPLE) recibieron atención médica oftalmológica y una capacitación sobre inclusión laboral técnica. Las internas también recibieron anteojos para mejorar su visión.
La iniciativa fue impulsada por la Fundación Retina, representada por Katherine Oñelik, y contó con la participación de Nathasa de Lorenzo y Til Kerth en representación de la organización internacional GoodVision Alemania, además del personal del Ministerio de Justicia.
Evaluación oftalmológica y entrega inmediata
Durante la intervención sanitaria se realizaron estudios integrales de retinografía y pruebas de agudeza visual para medir el alcance de visión lejana y cercana de las participantes.
Aquellas internas que presentaron diagnósticos con requerimiento de corrección recibieron en el momento sus lentes graduados adaptados a sus necesidades específicas.
Capacitación técnica en acero quirúrgico
Más allá de la asistencia en salud, el proyecto contempla una segunda etapa formativa enfocada en la autonomía y la reinserción social. Las internas serán capacitadas en la fabricación manual de armazones de anteojos utilizando acero quirúrgico.
Esta propuesta busca instruir a las participantes en un oficio técnico que podrán desarrollar desde el propio establecimiento penitenciario, otorgándoles herramientas prácticas orientadas a futuras oportunidades laborales y de autoempleo tras cumplir sus condenas.
También te puede interesar: Tobilleras para prevenir violencia contra la mujer

