El fenómeno El Niño continúa en pleno desarrollo y traerá alteraciones significativas al clima en Paraguay. Según explicó Julián Báez, Director Regional para las Américas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), originalmente las proyecciones indicaban que el evento comenzaría a disminuir a partir de febrero. Sin embargo, los últimos modelos climáticos advierten que su intensidad se extenderá, manteniéndose como un “Niño fuerte” hasta marzo o inclusive abril.
El desarrollo de este fenómeno, caracterizado por el calentamiento de las aguas del Pacífico, altera la circulación atmosférica y los vientos a nivel global. A nivel local, esto se traduce en una amplificación drástica de nuestra temporada de lluvias, la cual abarca desde octubre hasta abril.
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“Tenemos dos picos dentro de la temporada de lluvias: el primero ocurre en noviembre y el segundo normalmente se da entre marzo y abril”, detalló Báez. Al extenderse la anomalía climática, es altamente probable que el país enfrente meses extremadamente húmedos con volúmenes de precipitación muy superiores a los promedios habituales.
Alerta por crecidas y monitoreo oficial
La persistencia de este evento climático durante el periodo más lluvioso del año representa una amenaza importante para el territorio nacional. La acumulación constante de agua y las precipitaciones severas elevan considerablemente el riesgo de inundaciones, pudiendo repercutir directamente en la crecida del río Paraguay y el río Paraná.
Ante este escenario de vulnerabilidad climática, Báez fue categórico sobre la necesidad de recurrir a fuentes oficiales. La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) es la institución nacional responsable de emitir los pronósticos y detallar la evolución temporal y climática en el país.
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Por otro lado, la preparación y respuesta ante posibles desastres recae sobre la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y las diversas autoridades municipales, quienes lideran la gestión de riesgos. El llamado a la ciudadanía es claro: mantenerse informados a través de estos entes y prepararse para una temporada de lluvias intensas que acompañarán al país durante el primer cuatrimestre del año.


