La plaza que despertó el compromiso de un barrio y da ejemplo en la capital

La recuperación de la plaza Herminio Giménez, en el barrio Mariscal López, nació del impulso de vecinos que querían devolverles a sus hijos la vida de barrio. A casi un año del inicio de los trabajos, la experiencia se convirtió en referencia para otras comunidades de Asunción.

| Por La Tribuna
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.Los espacios infantiles tienen su sello propio inspirado en la música que el maestro Herminio Giménez regaló a Paraguay y al mundo.Manuel Palacios

La plaza Herminio Giménez, en el barrio Mariscal López de Asunción, demuestra que recuperar un espacio público no termina con la reparación de los juegos o la puesta a punto de los camineros. El verdadero desafío es devolverle vida al lugar y conseguir que la comunidad lo incorpore nuevamente a su rutina.

La iniciativa comenzó en septiembre de 2025, cuando las vecinas Karina Esculies y Sady Sarquis decidieron movilizarse para recuperar el espacio que sus hijos ya frecuentaban, pero que durante años había sufrido el deterioro y la falta de mantenimiento. La idea era que los niños pudieran disfrutar de una vida de barrio similar a la que ellas habían conocido durante su infancia.

Una cadena de entusiasmo ciudadano

Los primeros trabajos se concentraron en mejorar el parque infantil. A medida que los resultados se hicieron visibles, más personas se sumaron y la propuesta creció con donaciones privadas, trabajo vecinal y apoyo municipal.

Hoy, la plaza cuenta con juegos infantiles inspirados en la música que Herminio Giménez regaló en vida, canchas deportivas, escenario al aire libre, murales, espacios para ejercicios y áreas verdes. En enero de 2026, la Municipalidad informó además sobre la plantación de 100 especies, entre ellas tajy, jacarandá, ingá, níspero y cítricos, para sumar sombra y vegetación al entorno.

La presencia de familias y el uso cotidiano del espacio forman parte de la transformación que buscaban sus impulsoras.

Inspiraron a otras comunidades

La experiencia también trascendió a las calles del barrio. En octubre, la recuperación de la plaza Herminio Giménez fue señalada como antecedente para vecinos de la plaza Acosta Ñu, que emprendieron su propia iniciativa para mejorar otro espacio público de la capital.

En una ciudad donde numerosos espacios públicos necesitan mantenimiento, la experiencia del barrio Mariscal López deja una pregunta que va más allá de las obras: ¿cómo sostener estos lugares en el tiempo para que sigan siendo puntos de encuentro y recreación para las próximas generaciones?

La plaza que honra a un grande de la música paraguaya

En el límite de los barrios Mariscal López y Jara, sobre la calle Fray Luis de Granada, una plaza lleva el nombre de uno de los grandes referentes de la música paraguaya. Herminio Giménez (1905-1991) fue compositor, director y creador de obras populares y sinfónicas, entre ellas la recordada “Lejanía”. Su trayectoria estuvo marcada también por el exilio en Argentina, que se extendió durante 42 años debido a la revolución de 1936 y la posterior dictadura de Alfredo Stroessner. El artista volvió en febrero de 1989, tras la caída del régimen de Alfredo Stroessner, cruzando a pie el puente entre Clorinda y Puerto Falcón.

El homenaje al músico quedó respaldado por la Ley N.º 1.832, sancionada el 28 de noviembre de 2001 y promulgada a comienzos de 2002, que autorizó a la Municipalidad de Asunción a erigir un busto en su honor en el espacio público que lleva su nombre hasta hoy.

Luego del deterioro y falta de mantenimiento que padeció durante años, en el 2025, los vecinos, con apoyo municipal y privado, impulsaron su recuperación. El lugar fue reinaugurado en diciembre de ese año, con un festival comunitario.

La recuperación devolvió al barrio un punto de encuentro para distintas generaciones y puso nuevamente en valor un lugar que recuerda a un artista cuya obra forma parte del patrimonio musical paraguayo.

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