La posibilidad de trabajar menos días por semana y disponer de más tiempo para la familia también puede discutirse en Paraguay. El abogado laboralista Eduardo Pérez Avid considera posible reducir la jornada, aunque sostiene que la aplicación debe adecuarse a cada país.
El debate ya tiene un antecedente local. En noviembre de 2024, el senador José Oviedo (Yo creo) presentó un proyecto para reducir de 45 a 40 horas semanales la jornada laboral. La iniciativa tuvo una audiencia pública en mayo de 2025, pero según lo señalado por el legislador, continúa sin avanzar en las comisiones.
Actualmente, la jornada ordinaria máxima legal en Paraguay es de 48 horas semanales para trabajadores diurnos y de 42 horas para quienes cumplen horario nocturno. El proyecto presentado por el senador José Oviedo plantea reducir el límite semanal a 40 horas, sin disminución salarial.
El tiempo de traslado también cuenta
Pérez Avid destacó el modelo que se discute en Brasil, orientado a concentrar la semana laboral en cinco días con dos jornadas de descanso, sin necesariamente acortar las horas de cada día. A su criterio, reducir los días puede resultar más viable que acortar la jornada diaria, especialmente para las pequeñas empresas.
“Este tipo de norma lo que busca es darle más libertad al ser humano, que pueda también buscar su felicidad a través de ese tiempo que dispone”, expresó.
Recordó que el tiempo destinado al empleo no se limita a las horas en el lugar de trabajo, sino que también cuentan los traslados y la pausa para almorzar, que no es parte de la jornada laboral. “Algunas personas destinan entre 10 y 12 horas diarias a actividades relacionadas con el trabajo, contando desde que salen de sus casas hasta que vuelven, pasando por la espera del transporte público y el tráfico”, detalló.
Posibilidad no convence a sector empresarial
La propuesta enfrenta reparos del sector empresarial por el aumento de costos, la competitividad y el riesgo de que más empleadores recurran a la informalidad para cubrir la mano de obra no disponible. El peso de las mipymes también forma parte de la discusión, pues estas no tienen una gran cantidad de empleados como para llenar todas las necesidades operativas que necesitan mientras algunos trabajadores descansan.
En contraste, un dictamen del Ministerio de Salud Pública señaló que las jornadas prolongadas se asocian con problemas de sueño, ansiedad y enfermedades cardiovasculares. La discusión no se limita a la productividad, sino que también pone en juego la salud y el tiempo que cada trabajador puede dedicar a su vida fuera del empleo.


