La generación Z gana nominalmente más que sus padres y abuelos a la misma edad. Sin embargo, ese ingreso no se traduce necesariamente en bienestar ni alcanza para cubrir los gastos del mes.
El experto en empleo Enrique López Arce señaló que esta tendencia, observada en un estudio realizado en Estados Unidos, también se reproduce en Paraguay. Según los datos que compartió, los jóvenes ganan hasta 25% más que los millennials y hasta 50% más que los baby boomers (nacidos entre 1946 y 1964), en términos nominales.
Para el especialista, una de las diferencias está en el acceso al crédito. Las nuevas generaciones tienen más facilidades para obtener préstamos, incluso preaprobados, lo que puede conducir al sobreendeudamiento.
Cambió la expectativa sobre la casa propia
Antes, era habitual comprar primero un terreno y construir después. Hoy, muchos jóvenes aspiran a departamentos con servicios y comodidades que elevan los costos. A esto se suma la presión de las redes sociales, donde mostrar salidas, viajes y consumos premium puede convertirse en una forma de pertenecer y proyectar éxito.
“Estamos viviendo en un mundo mucho más consumista”, resume López Arce. A su criterio, la escasa educación financiera agrava el problema. “La dificultad no está solo en cuánto se gana, sino también en el costo de sostener ciertas expectativas y en la facilidad para comprometer ingresos futuros, sin pensar en el golpe que se genera al bolsillo”, analizó.
Siete de cada diez no llegan a fin de mes
Aunque afecta especialmente a los jóvenes, el problema alcanza a trabajadores de distintas edades. Según la cifra citada por López Arce, siete de cada diez buscaron otra fuente de ingresos porque el dinero no les alcanza para llegar a fin de mes.
Ante este escenario, el especialista plantea reforzar la educación financiera y revisar una idea de éxito centrada únicamente en lo que una persona tiene o muestra.
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