La Municipalidad de Asunción activó su protocolo de prevención y preparó refugios temporales ante el incremento sostenido del nivel del río Paraguay, impulsado por las precipitaciones vinculadas al fenómeno meteorológico El Niño.
En entrevista con Espresso Informativo de la 650 AM, el director de Gestión y Reducción de Riesgos de Desastres del municipio, José Jara, informó que el caudal hídrico registró un aumento acelerado en la capital. “De 1,20 metros registrados el pasado 9 de octubre, el río ascendió a 2,20 metros”, detalló.
El funcionario advirtió que, de alcanzarse los 3,5 metros de altura, unas 3.300 familias de las zonas bajas ya resultarán directamente afectadas. En un escenario extremo de crecida por encima de los 7 metros, la cifra de personas desplazadas en toda la franja costera de la capital podría superar las 100.000 personas.
Lugares de evacuación y barrios en riesgo
Ante este panorama, la comuna capitalina mapeó predios militares, estatales, municipales y clubes deportivos para ubicar a los damnificados. Entre los refugios preseleccionados figuran el RC4 (RI 2 de Mayo), el refugio Gozzano, Cerro B, la zona de Casita de Colores y la cancha de Infantería.
Los puntos con mayor nivel de vulnerabilidad se concentran en:
Bañado Sur y Bañado Norte (sectores más críticos como Centro 10, Primavera y Cateura)
Barrios: Puerto Botánico, San Miguel, Sajonia, Republicano, General Díaz, San Vicente, Vista Alegre, Barrio Chiquito y Silvio Pettirossi.
Para la ejecución de los trabajos, la Junta Municipal aprobó la declaración de emergencia municipal, la cual habilita la utilización de un fondo de contingencia de G. 7.000 millones para la asistencia logística, simulacros de evacuación, provisión de insumos y atención médica y veterinaria.
Tensión por obras inconclusas en el barrio San Pablo
Durante la entrevista, las autoridades municipales también fueron cuestionadas por el grave estado del barrio San Pablo, donde las obras de drenaje pluvial inconclusas generan peligrosos raudales y zanjas durante los días de lluvia.
Al respecto, Jara deslindó responsabilidad directa de su área y argumentó que los trabajos corresponden a la Dirección de Obras y a la empresa contratista. “La obra se encuentra en un 80% de ejecución. Cuando se quiere ordenar, siempre hay trastornos temporales que se van desajustando, pero los trabajos continúan”, justificó finalmente.


